20/12/11

NAVIDAD EN GERUNDIO

Por Manuel González Perrusquía

Capear el temporal a corto plazo
y, a medio plazo, ilustración en vena,
a largo plazo mueren las ballenas
en la playa del mar de los hartazgos.



Lo peor es seguir pagando a plazos
los ictus, los gerundios y las novenas,
lo mejor al final de la faena
compartir una copa y un abrazo.


Preferir la verdad a la mentira,
navidades institucionalizadas de diamantina
que al horizonte cuestionan intranquilas.

La salud y la economía, sin entrar en detalles,
fantásticas, porque andamos en las calles
manga por hombro, vivos y coleando.

Malditos sean los economistas,
los talibanes del libre mercado,
los doctos sin título, los hedge funds, los derivados,
nieto, mefisto, reagan, los derivados
la bruja y el surfista.

¿Dónde carajo están los humanistas?
Wall Street nunca estuvo hipotecado
ni sus ejecutivos desahuciados,
como el parado, el huichol y el pensionista.

A la mierda con los juegos malabares,
los mismos perros con otros collares,
nos sonríen, nos manipulan, nos camellan
pero al final representan la misma falacia.

Sobran capos, gualtrapos, impostores
el arco iris tiene más colores,
Obama es gris, el negro era Mandela.

6/12/11

LA INSOPORTABLE LEVEDAD DEL GEL


La insoportable levedad del gel
Víctor M. Toledo


Lo veo hablar y no lo creo. Su figura es perfecta. La sincronía entre manos, gestos, movimientos de cuello, mirada y expresiones faciales es igualmente perfecta. Nada desequilibra a las secuencias que aplica a los parlamentos. Su vestimenta es asimismo impecable y de moda, no debe olvidarse que la compra en The House of Bijan, que es la tienda de ropa más lujosa y cara del mundo. Y, por supuesto, el maquillaje, las cremas nocturnas, los tratamientos de primer mundo le logran mantener un cutis celestial, en plena combinación con el color del cabello.

Lo que ya no es tan perfecto es cuando a esta figura de príncipe azul, de muñequito de pastel, se le pone atención y uno trata de encontrarle algún sentido a su discurso.

Y después la medianía aparece cuando uno se atreve a leer los contenidos de su libro, que en teoría debió salir de su cabeza, o al menos de quienes fueron escogidos por él para escribirlo.

Pero quizás lo que más impresiona es la manera tan prematura en que esta "estrella de la política" ha comenzado a desmoronarse. Bastó la noche de su participación en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara, que bien puede pasar como el día en que Enrique Peña Nieto perdió la Presidencia.

Bastó que un abnegado periodista cultural le preguntara algo fuera del protocolo, pero normal: ¿cuáles son los tres libros que le cambiaron la vida? Y el candidato a dirigir y modernizar un país de más de 100 millones de habitantes fue incapaz de responder con una mínima coherencia a esa sencilla pregunta. O más bien que respondiera como lo hizo. El precandidato trastabilló, se enredó, confundió, pidió desesperado ayuda al público, y terminó diciendo una mentira del tamaño de la Luna: “La verdad es que cuando leo libros, me pasa que luego no registro del todo el título, me centro más en la lectura…” Y, claro, ni siquiera pudo acordarse del autor del libro que dijo leer cada noche.

Colocar la Biblia como una de sus tres lecturas claves significa que invoca en automático sus resonancias católicas y clericales producto de su educación con el Opus Dei. Pero para gobernar un país laico, bronco y en plena crispación y en nombre de un partido revolucionario es muy improbable que las parábolas bíblicas le sean de utilidad. Para colmo, haberle endilgado a E. Krauze un libro cuyo autor es Carlos Fuentes lo envía de inmediato al equipo de Vicente Fox en su ignorancia supina y su falta de lectura.

Esta noticia, divulgada por escrito y en formato audiovisual, se extendió por todos los medios, traspasó las fronteras y llegó a las redes sociales en cuestión de minutos la noche del sábado 3 de diciembre. Durante todo el domingo 4 la imaginación mexicana y su indestructible sentido del humor trabajaron con tal intensidad que cuando este autor escribe esta nota hay ya miles, si no es que decenas de miles, disfrutando y festejando esas ocurrencias. Damos, pues, espacio a la inventiva mexicana, hoy representada por cientos de tuiteros y, de paso, hacemos un pequeño homenaje a la picardía política del mexicano.

Algunas preguntas a Enrique Peña Nieto y sus respuestas:

Pregunta: ¿Qué libros marcaron su vida? Respuesta: Los que me pusieron en la cabeza para que caminara derechito… (@MayTai99)

Pregunta: ¿Autor preferido? Respuesta: Juan Salvador Gaviota, mi suegro. Les recomiendo su obra… (@coronacopado)

Pregunta: ¿Qué libro marcó su vida? Respuesta: Il nome della rosa de Guadalupe… (@LeoAgusto)

Pregunta: ¿Le gusta la obra de Homero? Respuesta: No, la verdad prefiero a Bart…(@Neo_Bahamuth)

Pregunta: ¿Ha leído muchos libros? Respuesta: He escrito más (@Marce_Torres7)

Pregunta: ¿Qué opina de La naranja mecánica? Respuesta: No estoy de acuerdo con los transgénicos…(@edgarseis)

Pregunta: ¿Qué piensa de Las enseñanzas de don Juan? Respuesta: Prefiero las enseñanzas de don Carlos, o las de don Arturo… (@Mrterremoto)

Pregunta: ¿Ya leyó El evangelio según Jesucristo? Respuesta: No, la verdad no llegué a esa parte de la Biblia…(@MonicaMateosV)

Pregunta: ¿Qué le pareció El dinosaurio, de Augusto Monterroso? Respuesta: Apenas lo estoy empezando…(@raquetadetenis)

Igualmente se ha hecho una lista, que crece conforme pasan la horas, de los libros que forman parte de la Biblioteca Peña Nieto, en la que la obra más solicitada es sin duda La insoportable levedad del gel.

2/11/11

¡HASTA SIEMPRE MIGUEL RÍOS!


Ríos da mensaje antibélico en su adiós

Miguel Ríos a sus 67 años, encontró una pausa para la reflexión y dedicar un momento a los más de 50 mil muertos que ha dejado la guerra anticrimen en México.
Por Fabián Arellano

La efervescencia y energía que contagia Miguel Ríos a sus 67 años, encontró una pausa para la reflexión y dedicar un momento a los más de 50 mil muertos que ha dejado la guerra anticrimen en México. “Voy a cantar una canción que nunca he cantado en público, lo voy hacer a capela, es una oración laica, en este caso va dirigida a los promotores de otra guerra que está siendo cruenta, y que tiene unas consecuencias impredecibles para este país tan maravilloso, que no se merece más que bondades y beneficios, por los seres humanos tan maravillosos que en él habitan”.

“Quiero dedicarles un poema del granadino Luis García Montero que incluí en mi disco de 60 Aniversario, que escribió cuando se venía la guerra de Irak, cuando todo mundo estaba en contra y sus promotores insistieron en ella. Ahora quiero dedicarla a los promotores de otra guerra que mantiene a la gente de este país que tanto quiero y que ha lastimado a su gente, tan llena de alegría. Para ellos va esta oración laica”, dijo el español al recitar a capela la pieza.

"A vosotros,
que cortáis la manzana de la muerte
con el anonimato de una guerra,
os pido caridad.

Por una política
en el que jamás he creído.
Por una justicia de la que desconfío.
Por el orden de un mundo que no respeto.

Porque renunciés a vuestra estúpida guerra,
yo renuncio a mis dudas,
que son parte de mí
como la luz amarga
es parte del otoño.

Y escribo Dios, Justicia y Mundo,
y os pido caridad,
y os lo suplico."

La enésima ovación de la noche retumbó el Auditorio Nacional, cuyas poco menos de diez mil personas se hicieron uno solo en la gira del adiós de los escenarios del cantante, llamada “Rock hasta el final”.

La presencia del español en el escenario dejó atrás el retraso de 15 minutos que tuvo su presentación en el coloso de Reforma, para abrir su actuación con un combo que incluyó “Historias de carretera”, “Bienvenidos” y “Generación límite”.

Un monumental “¡Miguel Miguel!”, el primero de muchos por parte del público, calló al rockero durante casi un minuto antes de dar la bienvenida a sus seguidores.

“Estaba convencido y sabía que no me fallarían. No veo a muchos de los que estuvieron en la Plaza de Toros, porque eran muy jóvenes en aquel tiempo. Estoy feliz de estar en esta la ciudad que, según Carlos Fuentes, se hace infinita”, saludó antes de interpretar “En el ángulo muerto”, “Raquel es un burdel”.

“Son el mejor público del mundo. Vamos a echar más de blues que los veo con muchas ganas... No se me ha olvidado México, que la ciudad de México es fundamental desde que empecé mi carrera. Desde ese entonces han cambiado las cosas, hay muy buen rock pero siguen faltando lugares donde tocarlo. No creo mucho en eso, pero que Dios los bendiga”, recordó antes de cantar “El blues de la soledad” y “No estás sola”.

Un clásico para toda la vida

Otro espacio de interacción entre Miguel y sus seguidores se dio cuando recordó que vino a México a “aprender a tocar rock”.

“En esos años vine para aprender de los grandes del rock como Enrique Guzmán y los Teen tops, los Locos del Ritmo, que me ayudaron a quitarme un poco éste acento, cantar con energía y no escuchar tan extraño”

Sus seis músicos y su voz dieron forma a “El río”, su primer éxito en los años 60, que precedió a “Ruido de fondo” y un beso de agradecimiento al piso del auditorio llegó.

“Soy como soy”, “Niños eléctricos”, “El sonido de la ciudad”, “Nos siguen pegando abajo”, de Charlie García; “Sueño espacial (Año 2000)”, “Todo a pulmón”, “El blues del autobús”, “Santa Lucía”, “Sábado en la noche”, “Mueve tus caderas”, “Maneras de vivir” y “Bye bye Ríos” fueron parte del menú musical de Miguel, quien no dejó de mostrar que a sus casi 70 aún está entero.

El remate a una noche de blues, rock, recuerdos y reflexiones llegó con el “Himno a la alegría”, con un Ríos a plenitud, que se agachaba para tocar el piso en varias ocasiones y que con 50 años de rock a cuestas, potente voz y actitud de adolescente ratifican que el final de su carrera se debe a una dignidad artística que el propio Ríos resume: “mejor que me recuerden así, que cuando venga con un pañal y moviéndome lento, como otros muchos que conozco”.


10/10/11

RÉQUIEM POR UN GENIO INNOVADOR



Por Armando Fuentes Aguirre

Steve Jobs, cuya temprana muerte ha disminuido las posibilidades del futuro, hizo junto con su compañero y amigo Woz, Steve Wozniak, aportaciones que no sólo transformaron la tecnología de las comunicaciones, sino que habrán de traer consigo cambios de fondo en las relaciones humanas, vale decir en la sociedad. Ahora mismo estamos viendo el efecto que los artilugios imaginados y difundidos por el genio de Jobs han provocado en nuestro tiempo. Las redes sociales ya fueron causa de trascendentes cambios históricos en diversos países, empezando con Egipto y siguiendo con Libia y otros más. En mayor medida que cualquier doctrina o movimiento de política esas redes son el nuevo motor de la democratización social. Por eso me atrevo a vestir la clámide y coturnos del profeta para anunciar desde hoy la aparición en México de movimientos contestatarios o de resistencia llevados a cabo no por las masas proletarias, conforme a las tesis -y esperanzas- del marxismo, sino por las nuevas generaciones de jóvenes de la clase media, a semejanza de lo que se ha visto últimamente en Madrid y Nueva York. Steve Jobs arrebató el monopolio de la comunicación que tenían los medios de comunicación, y puso a ésta en manos de la gente. De ahí derivarán consecuencias que ahora ni siquiera podemos avizorar. Ahora la comunicación y la información, gracias a Jobs, están en manos de la gente, y serán utilizadas por la gente y para la gente. En eso habrá de consistir la nueva democracia. Y eso se debe a un hombre que ni siquiera tenía un título universitario; soñador que en su juventud debió a veces vender envases de refresco, que recogía en los botes de basura, para poder comprarse una hamburguesa, y que una vez por semana caminaba 11 kilómetros a fin de conseguir una comida nutritiva en un centro de beneficencia. Su último mensaje a los jóvenes: "Descubran ustedes qué es lo que verdaderamente aman, y entreguen a eso su vida. Eso es tan válido para el trabajo como para el amor. Si aún no saben qué es lo que aman, sigan buscando. No se detengan. Mantengan siempre su hambre de sueños. Y sean, permanentemente, un poco alocados"...

30/9/11

CARTA DE UNA PERSONA A OTRA PERSONA



CARTA DE UNA PERSONA A OTRA PERSONA

Por Manuel González P


No importa cómo me llamo; simplemente soy una persona. Sí importa desde donde escribo -desde el cansancio, el hastío, la rabia-, y para quien lo hago: para otras personas.
Si las pudiera describir, diría que les hablo a aquellas con las que me topo a diario en la calle: las que tienen el ceño fruncido y la sonrisa extraviada.
Soy la imagen distorsionada que crearon esos que se enquistaron en el poder desde hace muchísimo tiempo. Soy uno que no se come la falacia de los medios de "comunicación" que en realidad son medios de acondicionamiento de masas y que trabajan en función de ese mismo poder que construyeron maliciosamente. Soy el que alega por todo, el que cree que haciendo mejor su trabajo incidirá en mejores alumnos y a su vez en mejor sociedad, el utópico que considera que la esperanza es el sueño del hombre despierto; otros quizás sean desadaptados pero objetivos y pacíficos, pero al fin y al cabo ellos, tú, yo queremos una mejor sociedad y otro México el cuál sí es posible. Ser positivo y a la vez realistas, ¿acaso los dogmas del mundo no han enseñado a luchar por una realidad mejor? ¿acaso no los grandes ejemplos de espiritualidad y rectitud en la religión o dogma, cualquiera que ésta sea, no se inconformaron con las injusticias de entonces que son las mismas de ahora? y al cabo todos terminamos siendo antisistemas, conocedores de la naturaleza humana y sabedores de que la perfección más sublime y bella es aquella imperfección que pone de manifiesto los sentimientos y acciones más proactivos del ser humano.

Pero en realidad soy aquello que no pueden ni quieren legitimar. La cosecha natural e inevitable de un sistema social y económico que ha demostrado su incompatibilidad y brutalidad frente al bienestar de las personas y el medio ambiente en el que éstas viven.

Como tú, también estudio, también trabajo. Y como tú tengo también sueño con otro México posible. ¿Cómo hicieron para hacernos creer lo contrario? ¿Cuándo fue que me convertiste en tu enemigo? ¿En qué momento se te cayeron los brazos? ¿Cuándo fue que giraste la mirada hacia mí para atacarme e insultarme cuando pasé corriendo al lado tuyo buscando un lugar donde esconderme? ¿Qué sentiste cuándo te dejaste vencer por los que secuestraron tu alegría?...

Soy tu vecino, el que se sube a la micro contigo, el que compra en tu almacén, tu hermano, soy con el que compartiste la fogata en el terremoto de antaño, fui tu compañero de colegio, soy tu hijo, el que se sentó al lado tuyo en el bar, en el metro, en el cine, en el concierto, soy el que te contestó el teléfono, el que te devolvió el billete perdido, con el que bailaste, el que te regaló un cigarro, al que le preguntaste una dirección, con el que te chocaste de hombros en el paradero, soy el de la bicicleta, el del auto, el de la patineta, soy el que subió a Internet la información que bajaste, con el que te abrazaste para año nuevo, el que gritó gol en tu oído, al que le preguntaste la hora. Soy todo eso y muchas situaciones cotidianas más.

Pero –definitivamente- no soy el que te tiene jodido y con el ceño fruncido.

Por eso compartimos mucho más de lo que crees y te lo puedo probar. Ni tú ni yo saqueamos al Estado. Yo no te subí mes a mes el costo de la gasolina, ni tú triplicaste el precio cuando quise viajar en Semana Santa. Yo no hice más cárceles para gente pobre ni tú construiste un resort para aquellos que matan mexicanos en un guerra estúpida. Ni tú le robaste al Estado cuando trabajaste en él ni yo me aseguré el futuro gracias a eso. Yo no fui un cura abusador de niños ni tú un obispo protector de ellos. Ni tú estás arrasando con la fauna marina ni yo con los bosques. Ni yo estoy libre de impuestos como empresario oligarca ni tú se los cargas a los mexicanos. Ninguno de los dos se puso de acuerdo para subir los costos de los medicamentos. Yo no congelé la vida de tanta niña y mujer esclavizada en la prostitución al amparo de la “justicia”, ni tú quemaste a los bebés en la guarderia. Yo no te prohíbo tomar la píldora del día después y nosotros no compramos acciones con información privilegiada. Ni tú le vendiste las riquezas naturales de tu país a empresarios extranjeros ni yo las compré para ganar dinero con su destrucción. Yo no te prohíbo caminar por donde tú quieras ni tú usas metralla para impedírmelo. Ni yo te cobro intereses usureros ni tú me persigues por no poder pagarlos. Yo no te encarcelé por ser honesto como la mujer que denunció la podredumbre en la cfe. Ni yo te pido tu vuelto para después donarlo a mi nombre y disminuir mis impuestos ni tú me obligas a pagar un seguro cuando necesito crédito para comprar. Ni tú ni yo tenemos un medio de comunicación que le miente a la gente. Ni tú ni yo tenemos canales de televisión que estigmatizan a los más pobres, pero encubren a criminales de cuello y corbata. Ni yo te pago una miseria ni tú lucras con mi educación. Ni yo te prometo tiempos mejores en las elecciones ni tú ocupas tu cargo para favorecer a tus amigos. Yo no me enriquezco estando en el poder y tú no distribuyes injustamente los ingresos de todos. Yo no asesino por la espalda a inocentes y tú no acribillas a los trabajadores que protestan por mejores sueldos. Ni tu ambición ni la mía es tanta como para querer destruir la esperanza de nuestros hijos y nietos.

Ellos, los que están en el gobierno, los que legislan para sus propios intereses, los dueños de los medios de comunicación. Los grupos económicos que instalan represas, talan árboles y extinguen peces. Los que dictan las reglas morales. Los que lucran con la educación. Los de apellido famoso y conocido, los oligarcas, están dispuestos a sacarte los ojos por el poder.

Ellos nos quieren divididos, y tienen el privilegio de contar con la complicidad de muchas personas comunes y corrientes con las que –increíblemente- abusan a diario. Ellos son como el escorpión que cruza el río en el lomo de la rana, pero una vez en tierra no puede evitar picarla mortalmente. Es su naturaleza. Sacúdete y libérate de ellos. Nosotros tenemos algo en común, nos reconocemos en la calle. ¡Veámonos ahí!…

Atentamente,
otra persona

18/9/11

¡¡¡INDÍGNENSE!!!


Por Stéphane Hessel

La indiferencia: la peor de las actitudes


En la acampada de Barcelona.
Foto: Julien Lagarde

Es cierto, las razones para indignarse pueden parecer hoy menos nítidas, o el mundo demasiado complejo. ¿Quién manda?, ¿quién decide? No siempre es fácil distinguir entre todas las corrientes que nos gobiernan. Ya no se trata de una pequeña elite cuyas artimañas comprendemos perfectamente. Es un mundo vasto y nos damos cuenta de que es interdependiente. Vivimos en una interconectividad como no ha existido jamás. Pero en este mundo hay cosas insoportables. Para verlo debemos observar bien, buscar. Yo les digo a los jóvenes: busquen un poco, van a encontrar. La peor actitud es la indiferencia; decir “yo paso, ya me las arreglaré”. Si se comportan así pierden uno de los componentes indispensables: la facultad de indignación y el compromiso que la sigue.

Ya podemos identificar dos nuevos grandes desafíos:

a) La inmensa distancia que existe entre los muy pobres y los muy ricos, que no deja de aumentar. Es una innovación de los siglos XX y XXI. Los que son muy pobres apenas ganan actualmente dos dólares por día. No podemos permitir que esta distancia siga creciendo. Esta constatación debe suscitar de por sí un compromiso.

b) Los derechos humanos y la situación del planeta. Después de la Liberación tuve la suerte de participar en la redacción de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, adoptada por la Organización de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948 en París, en el palacio de Chaillot. Fue bajo el cargo de jefe de Gabinete de Henri Laugier, secretario general adjunto de la ONU y secretario de la Comisión de Derechos Humanos, que participé, junto a otros, en la redacción de esta Declaración. No podría olvidar el papel que desempeñó en su elaboración René Bassin, comisario nacional de Justicia y Educación del gobierno de la Francia Libre en Londres, en 1941, que fue Premio Nobel de la Paz en 1968; ni el de Pierre Mendès France en el seno del Consejo Económico y Social, a quien enviábamos los textos que elaborábamos antes de ser examinados por la Tercera Comisión de la Asamblea General, que se encargaba de las cuestiones sociales, humanitarias y culturales. Formaban parte de ella los cincuenta y ocho Estados miembros, en la época, de las Naciones Unidas, y yo asumí el secretariado. Es a René Bassin a quien debemos el término de derechos “universales” y no “internacionales”, como proponían nuestros amigos anglosajones. Porque esta era la cuestión al salir de la segunda guerra mundial: emanciparse de las amenazas que el totalitarismo ha impuesto a la humanidad. Para ello, es necesario que los Estados miembros de la ONU se comprometan a respetar estos derechos universales. Es una forma de desbaratar el argumento de plena soberanía que un Estado puede hacer valer mientras comete crímenes contra la humanidad en su territorio. Este fue el caso de Hitler, que se creyó un dueño y señor autorizado a provocar un genocidio. La Declaración Universal le debe mucho a la reacción universal contra el nazismo, el fascismo, el totalitarismo e, incluso, por nuestra presencia, al espíritu de la Resistencia. Yo sentía que había que ir aprisa, que no podíamos dejarnos engañar por la hipocresía que había en la adhesión proclamada por los vencedores a unos valores que no todos tenían la intención de promover con lealtad, pero que nosotros intentábamos imponerles.


Indignados en Atenas, Grecia

No me resisto a citar el artículo 15 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos: “Toda persona tiene derecho a una nacionalidad”, y el artículo 22: “Toda persona, como miembro de la sociedad, tiene derecho a la Seguridad Social, y a obtener, mediante el esfuerzo nacional y la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y los recursos de cada Estado, la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales indispensables para su dignidad y para el libre desarrollo de su personalidad.” Y aunque esta declaración tiene un alcance declarativo y no jurídico, ha desempeñado un papel muy importante desde 1948; hemos visto cómo hacían uso de ella los pueblos colonizados en sus luchas por la independencia; sembró los espíritus en su combate por la libertad.

Constato con satisfacción que, a lo largo de las últimas décadas, se han multiplicado las organizaciones no gubernamentales, los movimientos sociales como ATTAC (Asociación para la Fijación de Impuestos en las Transacciones Financieras), FIDH (Federación Internacional de Derechos Humanos), Amnistía…, que son activos y eficientes. Está claro que, para ser eficaz hoy en día, se debe actuar en red, aprovechar los medios modernos de comunicación.

A los jóvenes les digo: miren a su alrededor, encontrarán los hechos que justifiquen su indignación –el trato a los inmigrantes, a los sin papeles, a los gitanos. Encontrarán situaciones concretas que los llevarán a emprender una acción ciudadana fuerte. ¡Busquen y encontrarán!

PERFIL DE UN GRAN ACTIVISTA DE LOS DERECHOS HUMANOS


Un mes y dos días después de hoy, es decir el 20 de octubre próximo, Stéphane Fréderic Hessel estará festejando –y con él muchísima gente alrededor del mundo entero– su cumpleaños número noventa y cuatro. Casi un siglo de vida dedicada prácticamente toda ella, en palabras del propio Hessel, a situarse “siempre del lado de los disidentes”.

Nacido en Berlín y llevado a vivir a Francia siendo un niño de siete años, el menor de los dos hijos de Franz Hessel y Helen Hund –judíos, él traductor, ella melómana, ambos escritores– adoptó la nacionalidad francesa a los veinte. Dos años después ingresó a la Escuela Normal Superior, pero la segunda guerra mundial interrumpió sus estudios. Otros dos años más tarde formó parte de la Francia Libre liderada por Charles de Gaulle, que desde Londres luchaba contra la pérdida de soberanía francesa.

Hessel tenía veinticinco años de edad cuando, en su calidad de agente de contraespionaje, se interna en territorio francés a la sazón ocupado por las fuerzas nacionalsocialistas alemanas. Capturado y torturado por la Gestapo, es enviado al campo de concentración y exterminio de Buchenwald, donde gracias a una artimaña evita ser ahorcado. Se le traslada a Rottleberode, escapa, nuevamente es capturado y una vez más vuelve a escapar.

Finalizada la guerra, a los veintinueve años inicia su larga y muy fructífera trayectoria como diplomático de carrera, en la cual destaca, al principio, su carácter de secretario de Gabinete de Henri Laugier –en aquel tiempo secretario adjunto de la onu, así como secretario de la Comisión de Derechos Humanos–, y más adelante su papel de embajador francés ante la propia ONU.

Sumaba tres décadas y un año de vida cuando fue uno de los redactores cruciales de la vigente Declaración de los Derechos Humanos que, como se sabe, fue adoptada por las Naciones Unidas hace sesenta y tres años, en 1948.

A sus casi sesenta años, es decir a una edad en la que muchos otros que han hecho mucho menos se asumen próximos al retiro o se manifiestan proclives a la morigeración, Hessel milita activamente a favor de la independencia de Argelia. Con casi ocho décadas de vida, y en respuesta a la “imprudencia de los franceses” que llevaron al derechista Jacques Chirac a la presidencia, decide afiliarse al Partido Socialista y, desde ahí, seguir luchando a favor de causas tanto políticas como socioeconómicas y ecologistas.

Hace dos años y medio, en compañía de otros dos históricos indignados permanentes como son Daniel Cohn-Bendit y José Bové, apoyó al partido Ecología Europa para que en el Parlamento Europeo hubiese una representación de “izquierda impertinente” que ofreciera contrapeso tanto a la izquierda moderada como a la derecha más recalcitrante.

Sobre todo desde 2008 y hasta el momento actual, el incansable Stéphane ha dedicado sus energías a la denuncia de las atrocidades que se cometen, un día sí y otro también, en Gaza y Cisjordania, es decir en la Palestina ocupada por Israel.

Hessel y los indignados

El texto que ocupa las principales páginas de esta edición de La Jornada Semanal es nada menos que una de las fuentes de inspiración más importantes para movimientos de protesta masiva como el español conocido como 15M o de los indignados –mismo que se abordó aquí mismo el pasado domingo 14 de agosto. Publicado originalmente en francés en diciembre de 2010, traducido al español y editado en febrero de este año con el título de ¡Indígnense!, es uno de los frutos más generosos, y también de los más enriquecedores, que este vitalísimo nonagenario indignado nos entrega a las generaciones predecesoras, desde la plena conciencia de que el totalitarismo no ha fenecido sino que, una y otra vez, resurge en nuevas y sofisticadas transformaciones, hoy bajo disfraces de falsa unidad y mendaz “igualdad de oportunidades”, como la que implican conceptos como el de “globalización” –el cual, dijo alguna vez Henry Kissinger, es “sólo un modo novedoso de nombrar a la hegemonía estadunidense”.

Tiene razón Hessel cuando afirma que “la primera década del siglo XXI ha sido un período de retroceso”, sobre todo visto desde una perspectiva como ésa de la cual puede gozar un testigo y protagonista lo mismo de lo mejor que de lo peor de todo un siglo. Tiene razón, también, cuando hace un llamado directo a todos aquellos que se encuentren en la capacidad, pero sobre todo en la necesidad y aun en la obligación, de revertir dicho retroceso, evidente y cada vez más grave, tanto en las conquistas duramente alcanzadas en el orden de los derechos humanos fundamentales, como en otras indispensables para la dignidad social, verbigracia las que componen el concepto hoy tan desairado como el de Estado de bienestar.

Es de desear que la extensa entrevista que Gilles Vanderpooten le hiciera a Hessel hace medio año, publicada bajo el título original ¡Engagez-vous! –“¡Comprométanse!–, pronto esté disponible también en español. Pero, sobre todo, es de desear que dicha disponibilidad pueda fructificar, como lo hizo ¡Indígnense!, bajo la forma del más saludable revulsivo social, que contribuya a la constitución de generaciones menos resignadas, menos orientadas al consumo por el consumo mismo, y menos apáticas ante la descomposición del espíritu humanista que caracteriza al momento presente.

20/8/11

LUCHA ANTIDROGAS VS SOCIEDAD CIVIL







La lucha antidrogas se enfoca contra grupos sociales


Revista Guernica

La raíz del problema de las drogas está en Estados Unidos, no en México, y las estrategias de ambos países no pueden resolver el problema, afirmó Noam Chomsky.
En entrevista con la revista cibernética estadunidense Guernica, afirmó: El problema de las drogas está en Estados Unidos, no en México. Es un problema de demanda y tiene que ser abordado aquí, pero no se hace así. Se ha demostrado una y otra vez que la prevención y el tratamiento son mucho más efectivos en costos que la acción policiaca, operaciones fuera del país, control fronterizo y más. Pero el dinero va en otra dirección y nunca tiene impacto. Cuando los líderes aplican durante décadas políticas que no tienen consecuencias para el objetivo declarado y son muy costosas, uno debe preguntarse si están diciendo la verdad y si esas políticas son para otro objetivo, porque no reducen el uso de drogas.

Chomsky se preguntó por qué se aplican estas políticas inefectivas y costosas a pesar de que se sabe que hay otras más eficaces y baratas. “Sólo hay dos respuestas posibles: o todos los líderes están colectivamente locos, lo cual podemos descartar, o simplemente persiguen otros objetivos. En el extranjero es una campaña de contrainsurgencia; en casa, una forma de deshacerse de una población superflua –hay una correlación muy cercana de raza y clase–, no perfecta, pero casi: de hecho se está echando a los hombres negros a un lado. En Colombia lo llamarían limpieza social. Aquí simplemente los ponen en las cárceles.”

Afirmó que el incremento masivo de encarcelamientos, sobre todo de afroestadunidenses, y también de latinos, se debe a la llamada guerra contra las drogas en Estados Unidos, pero tiene raíces en una larga historia de control y esclavización, tanto formal como mediante el sistema penal contra la población negra.

Subrayó que las consecuencias de estas políticas son significativas para los centros del poder: emprender operaciones contrainsurgentes en Colombia y otras partes, y una limpieza social aquí, en la forma tradicional estadunidense. Todo esto está al descubierto.

Los líderes saben cómo proceder

Chomsky consideró que otra parte del problema es el armamento. “¿Dónde consiguen sus armas los cárteles de la droga? Son entregadas por Estados Unidos. Si cortara el flujo de armas no acabaría con la violencia, pero tendría gran efecto. Si los cárteles en México desean rifles de asalto, los obtienen en Arizona.”

Interrogado sobre las opciones que tiene el gobierno de México para enfrentar la violencia y si sería justificable suspender garantías hasta restablecer el orden en zonas como Ciudad Juárez, Chomsky respondió: “Uno primero debe preguntar qué es lo que el gobierno de México intenta hacer, y eso es un poco opaco. Parece que en cierto grado apoya a uno de los cárteles contra los otros. Si eso es lo que intenta hacer, no hay ninguna justificación.

Pero si desea detener el negocio de las drogas, considero que sabe cómo proceder y no es con la acción militar: se debe ir al corazón del asunto. Parte de la respuesta se dio en la declaración de los tres ex presidentes (Ernesto) Zedillo, (Fernando Henrique) Cardoso y (César) Gaviria: hace unos años presentaron un informe en el que plantearon que la criminalización de las drogas sólo incrementaba el problema y que algunas deberían ser legalizadas, como el alcohol, y reguladas. Eso es parte del asunto, pero la parte de fondo esta aquí, en Estados Unidos.

En la entrevista, Chomsky dijo que se reunió con reporteros y editores de La Jornada este año y el anterior, con quienes trató, entre otros temas, el peligro que corren los periodistas que intentan cubrir el tema del narcotráfico y la inevitable autocensura. Explicó que le hablaron de informes que abordaban el problema e incluso de la gran cantidad de negocios en México vinculados de alguna forma con el narco, y que cuando uno empieza a publicar cosas como ésas y a investigarlas, está amenazando los centros del poder en la sociedad mexicana, que no desean quedar expuestos. Si pueden usar sicarios para detenerlo, lo harán.

Agregó que se enteró de que hay zonas de cultivo en el norte de México protegidas por criminales y por fuerzas de seguridad, y que zonas que antes se dedicaban a la agricultura ya son parte del negocio ilícito. Señaló que un reportaje de La Jornada reveló que unos economistas de la Universidad Nacional Autónoma ded México (UNAM) calculan que los ingresos reales de los trabajadores se desplomaron de manera espectacular durante el gobierno de Felipe Calderón como resultado de las políticas económicas. Por esto, afirmó, México tiene alternativas limitadas en el problema del narco, “ya que el Don de la mafia está aquí, al otro lado”.

Dijo que el problema está vinculado con una serie de políticas en ambos países, y que en Estados Unidos, en los últimos 30 años, la promoción del sector financiero en la economía y la destrucción del sistema productivo han llevado a que los ingresos reales se hayan estancado para la mayoría de la población: ha tenido los mismos efectos que el neoliberalismo en México; menos agudos, pero similares.

Esto lleva a confirmar, igual que con las políticas antinarcóticos, que los gobiernos no están para servir a sus ciudadanos; trabajan para sus bases principales que son, sobre todo, integrantes del sector financiero.

Libre mercado y libre trabajo

Cuando le preguntaron si se opone a que un país soberano, como Estados Unidos, adopte medidas razonables para detener y deportar indocumentados, Chomsky respondió: Es una pregunta interesante en Estados Unidos, donde todos son inmigrantes ilegales; todos, menos los que viven en las reservas indígenas. Indicó que todo depende de qué se está hablando. “Si uno se dice campeón del ‘libre mercado’ debe estar a favor del movimiento libre del trabajo; no se puede tener libre mercado sin eso, según indica Adam Smith.”

Deterioro educativo

Acerca del deterioro de la educación en ambos países, Chomsky señaló que México tiene la UNAM, “una universidad de muy alta calidad… es difícil el ingreso, pero es gratuita. Y en Estados Unidos, si se consideran los principales sistemas de educación pública, uno tiene que ser rico o poder asumir una gran deuda para acudir a la universidad. Es cierto que hay muchos defectos en el sistema educativo mexicano, pero en algunas cosas es mejor que aquí. Debería haber oportunidades de educación decentes para todos.

Afirmó que es responsabilidad social garantizar educación obligatoria para todos, y condenó los intentos de privatizar los sistemas públicos y los intereses empresariales que pretenden lucrarse con la educación.

Recordó que el año pasado viajó de México a California y el contraste fue claro: México, país relativamente pobre, mantiene un sistema de educación superior de alta calidad y gratuito, aunque no para todos, pero sustancial. California, uno de los estados más ricos del planeta, está destruyendo las mejores universidades públicas del país, y posiblemente privatizando algunas, como Berkeley y la Universidad de California en Los Ángeles.

16/7/11

PASTILLAS PARA MALSOÑAR





“El opio del pueblo es la telebasura. Los curas tenían un poder inmenso pero la televisión es atroz, el caso Laura de América entre otros más me pone los pelos de punta, no se trata de ser analfabeto, se trata de sentirse orgulloso de sentirse analfabeto, me pone los pelos de gallina. Por suerte mis hijas leen, pensar que no fueran así me da escalofríos” Joaquín Sabina



3/7/11

LLUEVE SOBRE MOJADO




LLUEVE SOBRE MOJADO




Por Manuel González P

Persigo un debate civilizado,
aunque mi sangre pide bronca airada,
será porque un pseudopoema es casi nada,
será porque no pretendo estar prejubilado.

Pero sigo insurgente, encabronado,
como el que más sin partido ni acampada,
insomne al filo de la madrugada,
cansado de mirar a otro lado.

Estrupefacto si, porque el presente
se porta como un nazi con la gente
con deudas, superficialidades y esperanzas.

Miseria al portador, fiel escudero,
cuídate del obispo y el banquero
le dijo el Quijote a Sancho Panza.

Lo que era más ayer, mañana es menos;
el niño del copete borda el retrato,
estupidizando con tele ¡hay para rato!

Mandato sangriento y caducado,
de los mismos que el FMI seguirá imponiendo,
en contra del Colectivo y el fallo del ruido,
y la tibieza que el quórum les permite.

Strauss-Khan le abrió el apetito al marrano, le durará un rato;
siendo estos traficantes del dolor ajeno,
pedirles sensatez es insensato.

22/6/11

DESPIERTA





Por Manuel González P


Despierta, arranca las cortinas y vístete de calle,
que la vida te cubra como el agua fría la cara.
Ahora que millones de corazones no resueltos,
cansados de tanta derrota,
agitan sus alas y gritan desde los acantilados,
ahora que las pieles brillan en las plazas y carreteras
y la tarde arde sobre las espaldas de quienes preguntan,
has de despertar.

Despierta, se la zarza incendiada que indica el camino,
que la vida es eterna en cinco minutos
y todo empieza y todo acaba en ti.
Basta de tristezas, a veces las adversidades pueden ser hermosas,
como lo es la sonrisa última del que se despide,
como el monólogo secreto del niño que juega,
como el pequeño milagro que encierra el relámpago de tu carcajada.


Despierta, te esperan aprendizajes en el asfalto
ramilletes de esperanzas como sueños de hombres despiertos,
nuevas constelaciones iluminan
la ruta de los navegantes extraviados
y los dormidos se levantan de las cunetas.

Despierta y trae la llama,
somos la herida abierta.
Todo empieza y todo acaba en ti.

25/5/11

15 M (LAS NUEVAS REVOLUCIONES)





Por Ignacio Ramonet


La crisis le arrancó la máscara risueña al sistema y reveló su déficit democrático: los gobiernos llevaron a cabo ajustes estructurales cediendo a los chantajes de los mercados. Incapaces de proponer modelos propios, alternativos, acometieron reformas varias en forma de recortes sociales, viejas recetas conocidas que han demostrado ser ineficaces en el desarrollo de las economías y del progreso de los pueblos. Medidas neoliberales que venían siendo exigidas desde mucho tiempo atrás por aquellos mismos que no supieron predecir este desastre y que, de hecho, nos condujeron a él.


Los políticos mintieron. En las primeras reuniones del G-20, tras el estallido de la crisis, los gobernantes de los países más poderosos afirmaron con retórica furibunda de estadistas circunspectos que se acercaba el fin de los paraísos fiscales, que se exigirían responsabilidades a los ejecutivos y banqueros que, llevados por la codicia desmedida, provocaron este desastre, que se propondrían nuevas tasas para las transacciones financieras, que llegaba el fin del secreto bancario. Y de aquello no quedó nada.

Ahora, llenos de interrogantes, hombres y mujeres valientes salen a la calle. Y lanzan al aire mil preguntas…
¿Por qué han de pagar la factura de la crisis los que menos tienen que ver en el origen de la misma? ¿Por qué para salir de la crisis se llevan a cabo reformas laborales que suponen un retroceso en cuanto a los derechos y el bienestar de los trabajadores? ¿Por qué se les rescata a los bancos con dinero del Estado y al ciudadano se le exige que pague meticulosamente, en plazo y con los intereses correspondientes, todas sus deudas? ¿Por qué para contener el déficit de los Estados se plantean siempre recortes de carácter social?¿Por qué no se considera el aumentar sus ingresos con impuestos directos y progresivos, de forma que los que más tienen paguen más? ¿Por qué a la hora de poner en duda la sostenibilidad del sistema de Seguridad Social se proponen (de nuevo) recortes en las pensiones y no se intenta revisar su financiación (a través quizá de otras partidas de los presupuestos generales o simplemente teniendo en cuenta que si las sociedades avanzan, también debieran hacerlo los salarios y por lo tanto las aportaciones a la seguridad social)? ¿Por qué no se apela para salir de la crisis a la responsabilidad de los grandes grupos financieros y empresariales? ¿Por qué flexibilizar el despido, abaratándolo, es la solución cuando despedir a gente no parece un problema viendo como crece el desempleo? ¿Por qué les parece inasumible a los gobiernos que grandes empresas o grandes bancos caigan y les parece perfectamente asumible que la gente pierda derechos sociales y laborales recortando sus salarios y los servicios de un Estado pagado por todos, en definitiva que sean los ciudadan@s l@s que se hundan renunciando a los logros sociales conseguidos con tanto sacrificio y esfuerzo?

Mienten quienes afirman que el Estado del Bienestar es insostenible. Cómo bien dice Stephan Hessel, si en un continente en ruinas, tras una guerra terrible, se pudo construir la Europa del bienestar, ¿cómo es posible que en una Europa más desarrollada, más rica se cuestione su viabilidad? ¿Cómo es posible que algunos califiquen de despilfarro el desarrollo de las sociedades a través del Estado del Bienestar? ¿Invertir en sanidad pública, mejorar las pensiones, apostar por una educación pública, de calidad y gratuita es un despilfarro? Son estos logros los que hacen a las sociedades más igualitarias y justas. Es el Estado, a través de su participación en la economía, el que ha hecho posible que mis padres tuvieran acceso a unos estudios, a una sanidad, a unas pensiones que mis bisabuelos nunca pudieron disfrutar, que mis abuelos apenas llegaron a conocer. Y fue la desarticulación del Estado (o su complicidad con los grandes lobbies empresariales y financieros), la desregularización del sistema financiero, el descontrol absoluto de los mercados lo que ha generado este desastre. Fue esto lo que hizo que imperase la economía especulativa por encima de la productiva.

Por eso la gente sale a la calle. A exigir una democracia real en la que la soberanía resida en verdad en los pueblos, pueblos indignados que exigen ser escuchados, que reclaman el protagonismo que pretenden arrebatarle.

Indignado, desde el otro lado del océano, me sumo a las convocatorias que en estos días tapan las calles de mi Madrid herido y extrañado.

14/5/11

U2: PARAFERNALIA Y FALACIA NECESARIAS




Por Patricia Peñaloza


Vimos a Calderón entrevistarse con Bono, ¿tienen alguna pregunta para él? pregunta Bono, líder de la histórica banda irlandesa U2, a sus fans mexicanos, en un texto signado el miércoles 11 en su página oficial u2.com (http://bit.ly/lxK1g6). Obviamente, las preguntas son muchas, y hubiera sido ideal que le transmitiera a FeCal no más domingos sangrientos (ni lunes, ni martes…). Pero mientras el encuentro ocurrió, el texto fue la charla en torno a la reunión G-20, a efectuarse el año entrante en México: “se reunirán los líderes más poderosos… quisiéramos se acuerden decisiones específicas, las cuales podrían transformar las zonas más pobres del mundo… para ello viene conmigo ONE” (organización por él creada, que promueve la lucha contra la pobreza extrema: www.one.org), misma que en pantallas destacó en medio del deslumbrante concierto (al menos en tecnología) que el cuarteto de Dublín ofreció hace dos noches en el estadio Azteca, con un lleno de 93 mil personas, primero de tres a ofrecer en esta capital (sábado 14 y domingo 15, los próximos), como parte de la gira 360º, en que romperán récord de audiencia.

Bono, dos veces postulado a Nobel de la Paz, alcanzó un emotivo momento cuando antier, con voz sincera y conmovida, dedicó el concierto a los que han perdido algún familiar a causa de la violencia: No están solos; ustedes están hechos de luz y generosidad; nada podrá quebrar su espíritu. Por primera vez en concierto sajón alguno, las pantallas desplegaron subtítulos que traducían los mensajes del cantante activista. En su desfile de causas, de igual forma figuraron Amnistía Internacional, el Nobel de la Paz Desmond Tutu y la luchadora birmana Aung San Suu Kyi, recién liberada tras 20 años de prisión, también titular del Nobel pacífico.
Sin embargo, algo pasa que todo ese ramillete de causas nobles pareciera perderse en un mar de detonaciones luminosas y desembolsos millonarios, de la misma forma en que la energía del buen Paul David Hewson (Bono) y de todo U2 pareciera diluirse desde hace al menos una década, en cuanto a riesgo, creatividad y buen gusto musical. Pues aunque No line in the horizon (2009) tiene buenos momentos, no llega a desgarrar almas como antes hicieran.

“Me sentí como un burócrata de Kafka, abrumado por la maquinaria… Cuando logramos sobreponernos al impacto de las luces y la pantalla, el resultado es extraordinario; les prometo que mañana será distinto”, dijo Bono al titular de la emisora Radioactivo, José Álvarez, en 1997, al término del primer concierto que U2 dio en México ese año, en la gira Pop Mart, al tener la impresión de no haberlo dado todo, según indica en brillante crónica Juan Villoro en Safari Accidental (2005). Desgraciadamente, tras 14 años y dos giras monstruo (Vertigo, 2006, y 360º, de 2009 a la fecha), la maquinaria pareciera haber engullido a la banda del todo. Y es que a pesar de su mega parafernalia, las giras Achtung baby!, ZooTV y Pop Mart poseían un concepto temático cada una, en las que la ironía como discurso era clara. En cambio, en 360º el único discurso es la tecnología, sus integrantes asumidos con solemnidad como ídolos, apelando a un público no tan fan mediante un repertorio lleno de temas quemados. La contradicción sazona personalidades y en Bono no es nueva, pero aquí el extremo llega a desdibujarlo. Lejos están sus días de banderas en alto, de entrega poética, donde bastaban el poder de la música y la palabra.

Al final de cuentas U2 hoy en día es más una marca que una idea musical; han sido devorados por sus propias garras.

30/4/11

MEXICANO; HAZ PATRIA, ¿MATA A UN POLÍTICO?


"Existen dos superpotencias en el mundo; una es Estados Unidos; otra, eres tú" José Saramago


Matar a un político de partido en nuestro ideario, en nuestro imaginario, me parece algo muy sano, es una buena terapia. No nos debe interesar tratar con ninguno de ellos, incluyendo a los del PRD y los de Morena, no nos interesa entrar en más detalles de lo que hacen los políticos de partido en México. Tenemos ya bastante experiencia e información como para ocuparnos más tiempo de ellos, si no es estrictamente lo indispensable. Utilizar la violencia en la forma en que los militares, policias o el narco matan jóvenes y mujeres: con tortura, machetes, hachas, mazos o cuernos de chivo, convertiría a la sociedad civil en un igual a los políticos de partido que denunciamos. Ni pensarlo. No creemos en estas soflamas histéricas. Somos pacifistas convencidos.

El sistema político mexicano no tiene salvación, carecen de sentido las ingenuas propuestas de reparación, de "reforma" del sistema; debemos re-hacerlo todo con nuevas bases nacidas del diálogo de asambleas comunitarias, después de un levantamiento espontáneo de la sociedad civil. La sociedad civil debe tener la última palabra y para ello existen muchos ejemplos mundiales.

Mientras tanto, para ocuparnos del cambio que requiere México invitamos a la sociedad civil a NO PARTICIPAR en el juego de los partidos, en la telenovela vulgar de sus campañas electorales, de sus debates electorales, de los programas de "opinión" en los medios estupidizantes; invitamos a NO VOTAR EN 2012 POR CANDIDATO DE PARTIDO O COALICIÓN DE PARTIDOS ALGUNA, PARA NINGÚN TIPO DE PUESTO DE ELECCIÓN POPULAR. Es lo menos que podemos hacer ante la desgracia nacional, es lo menos que podemos hacer en memoria de los asesinados por el ejército, la policía y el narco. No nos interesa saber que propone candidato o partido alguno. Estamos de luto y lo estaremos probablemente por muchos años. Estamos hasta la madre del sistema político mexicano, de todos los partidos y de todas sus coaliciones, "movimientos", y alianzas, de todos sus "candidatos ciudadanos"; de todas sus "instituciones" y de todas sus "legislaciones". Ya basta de falacias perpetradas por los intelectualoides de la pantalla chica.

Otro México es posible: un México en el que la sociedad civil esté liberada de su propia ignorancia e insensibilidad social y con ello podremos aspirar a dejar de ser el "patio trasero", liberarnos del Banco Mundial, del FMI, de la OCDE; de los financiamientos internacionales; del Libre Comercio; del gobierno y las transnacionales españolas; liberado de las falacias del crecimiento macroeconómico, de las fantasías del desarrollo no sustentable que atenta contra nuestro medio ambiente, del pseudoprogreso, y de la pseudomodernidad.

Los invitamos a apoyar la Marcha Nacional por la PAZ el 8 de mayo. Es sólo el inicio.

27/4/11

AÚN ES MIÉRCOLES


….y cuando en la pizarra
pasa lista el profe de latín
lágrimas de desamor
ruedan por la página de un bloc
y en él escribe
¿quién me ha robado el mes de abril?
¿Cómo pudo sucederme a mí?
¿Pero quién me ha robado el mes de abril?
Lo guardaba en el cajón
donde guardo el corazón. (Joaquín Sabina)



Por Manuel González

Para N. F. Montesano Mora

Aún es miércoles cuando esta primavera llena de aristas
viste las vacaciones con memorias dispuestas y hubieras latentes y lejanos.
Me siento a salvo cuando en la distancia te sientas a mi lado en la mesa
y las alarmas nucleares suenan lejanas
como los aullidos de un lobo asustado
en este miércoles que agoniza.
Tiembla la luz de la explosiones sobre el Mediterráneo
y percibo con tristeza la zona cero de mi patria por doquier
mientras constato el por qué de su urgencia y de tanto fracaso.

Aún es miércoles cuando la memoria y la web me han traído a una linda chica
que tan pupila, dulce y adolescente salió del México humilde y llano;
ahora mientras tecleamos, mutuamente revivimos recuerdos lejanos…
“¿qué has hecho?”, “aquí haciendo una vida…”

Aún es miércoles para este cronopista de atar
que anheló besar sus labios y ahora bebe Romilar,
dextrometorfano hidrobromuro,
como si fuera el ron añejo de un pirata
para aplacar la angustia en la tormenta
que ruge en los océanos sin nombre.

Aún es miércoles cuando la pantalla virtual se convierte en diván
tan imprescindible como cuando mi mundo se detuvo
muchos años después al recordar su bella sonrisa;
no tengo fiebre…. y me pregunto cuántos muertos
dejará la felicidad que nace en mi mano
aún en mi frente.

Aún es miércoles cuando mis sueños giran despacio
como mis dedos sobre esa explicación que le debía
como la rama del jazmín en torno a la verja,
como la cena que baila en el microondas
mientras sobre la mesa dejo unos versos,
y suena el teléfono que detiene
los sueños, mis dedos y la cena.
Aún es miércoles, ya termina,
la cena espera y yo te escribo,
y el día se resiste a terminar
cuando, entre toses, el horizonte da cuenta de distancias perdidas
y el mundo, mi mundo, se sumerge
en su recuerdo dulce y sereno, brillante, inabarcable,
escucho mis idas y venidas,
y el miércoles florece en su ausencia.

6/4/11

ZOE (LA VIDA NO PROTEGIDA)





Por Javier Sicilia


El brutal asesinato de mi hijo Juan Francisco, de Julio César Romero Jaime, de Luis Antonio Romero Jaime y de Gabriel Anejo Escalera, se suma a los de tantos otros muchachos y muchachas que han sido igualmente asesinados a lo largo y ancho del país a causa no sólo de la guerra desatada por el gobierno de Calderón contra el crimen organizado, sino del pudrimiento del corazón que se ha apoderado de la mal llamada clase política y de la clase criminal, que ha roto sus códigos de honor. No quiero, en esta carta, hablarles de las virtudes de mi hijo, que eran inmensas, ni de las de los otros muchachos que vi florecer a su lado, estudiando, jugando, amando, creciendo, para servir, como tantos otros muchachos, a este país que ustedes han desgarrado. Hablar de ello no serviría más que para conmover lo que ya de por sí conmueve el corazón de la ciudadanía hasta la indignación. No quiero tampoco hablar del dolor de mi familia y de la familia de cada uno de los muchachos destruidos. Para ese dolor no hay palabras –sólo la poesía puede acercarse un poco a él, y ustedes no saben de poesía–. Lo que hoy quiero decirles desde esas vidas mutiladas, desde ese dolor que carece de nombre porque es fruto de lo que no pertenece a la naturaleza –la muerte de un hijo es siempre antinatural y por ello carece de nombre: entonces no se es huérfano ni viudo, se es simple y dolorosamente nada–, desde esas vidas mutiladas, repito, desde ese sufrimiento, desde la indignación que esas muertes han provocado, es simplemente que estamos hasta la madre. Estamos hasta la madre de ustedes, políticos –y cuando digo políticos no me refiero a ninguno en particular, sino a una buena parte de ustedes, incluyendo a quienes componen los partidos–, porque en sus luchas por el poder han desgarrado el tejido de la nación, porque en medio de esta guerra mal planteada, mal hecha, mal dirigida, de esta guerra que ha puesto al país en estado de emergencia, han sido incapaces –a causa de sus mezquindades, de sus pugnas, de su miserable grilla, de su lucha por el poder– de crear los consensos que la nación necesita para encontrar la unidad sin la cual este país no tendrá salida; estamos hasta la madre, porque la corrupción de las instituciones judiciales genera la complicidad con el crimen y la impunidad para cometerlo; porque, en medio de esa corrupción que muestra el fracaso del Estado, cada ciudadano de este país ha sido reducido a lo que el filósofo Giorgio Agamben llamó, con palabra griega, zoe: la vida no protegida, la vida de un animal, de un ser que puede ser violentado, secuestrado, vejado y asesinado impunemente; estamos hasta la madre porque sólo tienen imaginación para la violencia, para las armas, para el insulto y, con ello, un profundo desprecio por la educación, la cultura y las oportunidades de trabajo honrado y bueno, que es lo que hace a las buenas naciones; estamos hasta la madre porque esa corta imaginación está permitiendo que nuestros muchachos, nuestros hijos, no sólo sean asesinados sino, después, criminalizados, vueltos falsamente culpables para satisfacer el ánimo de esa imaginación; estamos hasta la madre porque otra parte de nuestros muchachos, a causa de la ausencia de un buen plan de gobierno, no tienen oportunidades para educarse, para encontrar un trabajo digno y, arrojados a las periferias, son posibles reclutas para el crimen organizado y la violencia; estamos hasta la madre porque a causa de todo ello la ciudadanía ha perdido confianza en sus gobernantes, en sus policías, en su Ejército, y tiene miedo y dolor; estamos hasta la madre porque lo único que les importa, además de un poder impotente que sólo sirve para administrar la desgracia, es el dinero, el fomento de la competencia, de su pinche “competitividad” y del consumo desmesurado, que son otros nombres de la violencia. De ustedes, criminales, estamos hasta la madre, de su violencia, de su pérdida de honorabilidad, de su crueldad, de su sinsentido. Antiguamente ustedes tenían códigos de honor. No eran tan crueles en sus ajustes de cuentas y no tocaban ni a los ciudadanos ni a sus familias. Ahora ya no distinguen. Su violencia ya no puede ser nombrada porque ni siquiera, como el dolor y el sufrimiento que provocan, tiene un nombre y un sentido. Han perdido incluso la dignidad para matar. Se han vuelto cobardes como los miserables Sonderkommandos nazis que asesinaban sin ningún sentido de lo humano a niños, muchachos, muchachas, mujeres, hombres y ancianos, es decir, inocentes. Estamos hasta la madre porque su violencia se ha vuelto infrahumana, no animal –los animales no hacen lo que ustedes hacen–, sino subhumana, demoniaca, imbécil. Estamos hasta la madre porque en su afán de poder y de enriquecimiento humillan a nuestros hijos y los destrozan y producen miedo y espanto. Ustedes, “señores” políticos, y ustedes, “señores” criminales –lo entrecomillo porque ese epíteto se otorga sólo a la gente honorable–, están con sus omisiones, sus pleitos y sus actos envileciendo a la nación. La muerte de mi hijo Juan Francisco ha levantado la solidaridad y el grito de indignación –que mi familia y yo agradecemos desde el fondo de nuestros corazones– de la ciudadanía y de los medios. Esa indignación vuelve de nuevo a poner ante nuestros oídos esa acertadísima frase que Martí dirigió a los gobernantes: “Si no pueden, renuncien”. Al volverla a poner ante nuestros oídos –después de los miles de cadáveres anónimos y no anónimos que llevamos a nuestras espaldas, es decir, de tantos inocentes asesinados y envilecidos–, esa frase debe ir acompañada de grandes movilizaciones ciudadanas que los obliguen, en estos momentos de emergencia nacional, a unirse para crear una agenda que unifique a la nación y cree un estado de gobernabilidad real. Las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una marcha nacional el miércoles 6 de abril que saldrá a las 5:00 PM del monumento de la Paloma de la Paz para llegar hasta el Palacio de Gobierno, exigiendo justicia y paz. Si los ciudadanos no nos unimos a ella y la reproducimos constantemente en todas las ciudades, en todos los municipios o delegaciones del país, si no somos capaces de eso para obligarlos a ustedes, “señores” políticos, a gobernar con justicia y dignidad, y a ustedes, “señores” criminales, a retornar a sus códigos de honor y a limitar su salvajismo, la espiral de violencia que han generando nos llevará a un camino de horror sin retorno. Si ustedes, “señores” políticos, no gobiernan bien y no toman en serio que vivimos un estado de emergencia nacional que requiere su unidad, y ustedes, “señores” criminales, no limitan sus acciones, terminarán por triunfar y tener el poder, pero gobernarán o reinarán sobre un montón de osarios y de seres amedrentados y destruidos en su alma. Un sueño que ninguno de nosotros les envidia. No hay vida, escribía Albert Camus, sin persuasión y sin paz, y la historia del México de hoy sólo conoce la intimidación, el sufrimiento, la desconfianza y el temor de que un día otro hijo o hija de alguna otra familia sea envilecido y masacrado, sólo conoce que lo que ustedes nos piden es que la muerte, como ya está sucediendo hoy, se convierta en un asunto de estadística y de administración al que todos debemos acostumbrarnos. Porque no queremos eso, el próximo miércoles saldremos a la calle; porque no queremos un muchacho más, un hijo nuestro, asesinado, las redes ciudadanas de Morelos están convocando a una unidad nacional ciudadana que debemos mantener viva para romper el miedo y el aislamiento que la incapacidad de ustedes, “señores” políticos, y la crueldad de ustedes, “señores” criminales, nos quieren meter en el cuerpo y en el alma. Recuerdo, en este sentido, unos versos de Bertolt Brecht cuando el horror del nazismo, es decir, el horror de la instalación del crimen en la vida cotidiana de una nación, se anunciaba: “Un día vinieron por los negros y no dije nada; otro día vinieron por los judíos y no dije nada; un día llegaron por mí (o por un hijo mío) y no tuve nada que decir”. Hoy, después de tantos crímenes soportados, cuando el cuerpo destrozado de mi hijo y de sus amigos ha hecho movilizarse de nuevo a la ciudadanía y a los medios, debemos hablar con nuestros cuerpos, con nuestro caminar, con nuestro grito de indignación para que los versos de Brecht no se hagan una realidad en nuestro país. Además opino que hay que devolverle la dignidad a esta nación.

5/3/11

DÍMELO EN LA CALLE 2


Por Manuel González P.

Y vuelve uno a la realidad silbando una romanza,
rumiando una venganza,
y enferman los zaguanes hartos de Sancho Panzas,
huérfanos de Quijotes.

Y todo lo aprendido parece un espejismo
y todo lo querido se mide ante el ocaso
y todo lo perdido en el fondo del abismo
da cuenta de un fracaso.

Y yo que no soñaba pasar de los cuarenta,
algunos lustros de prórrogas piadosas…
siempre que el tipejo del espejo canta un albanta,
brotan en la tormenta luciérnagas furiosas.

Los adultos son gente podrida y disecada,
pensaba yo cuando era politécnico, inmortal y bolchevique;
no hay modo de acoplarse con la memez colectiva y malvada
sin bótox en la psique.

Domesticado y descarriado sin pesar en el armario,
bebiendo tinteros del abecedario aparentando un cajón de firma pandora,
más viejo más sabio más primo voy domesticando al corsario,
budismo zen sin escapulario y epistolario… ¿imposturas? una y media por hora.

4/3/11

LA MEDIOCRIDAD DE LOS "EXQUISITOS" (PARTE I)







Vargas Llosa, Castañeda, Krause y compañía... mediocridad de “exquisitos”

Por Fernando Buen Abad Domínguez
Rebelión/Fundación Federico Engels/Universidad de la Filosofía


La burguesía intelectual, cuando se asusta, se vuelve nazi-fascista
Una vez más, ellos anuncian su desesperación organizando ofensivas nazi-fascistas culteranas. Se dicen “demócratas” y agitan sus banderas conspirativas para fundamentar, con eufemismos a granel, los golpes de estado que sus jefes les encargan. Los apoya la oligarquía mediática, la santa iglesia, los usureros bancarios, los industriales depredadores y no pocos terratenientes traficantes de armas. La ilustración neoliberal quiere dar cátedra de canalladas golpistas.

Presentan libros, dictan conferencias, asesoran a delincuentes, cobran dividendos y se aplauden entre ellos. Son la mano armada, con sofismas y demagogia, encargada de maquillar las monstruosidades de la manipulación. Cobran con su mano “fina” las canonjías cultas y las propinas de vanidad mediática que su patrón les maicea. Y después... se premian entre sí, se citan mutuamente en sus tratados y se erigen monumentos de jactancias sin pudor. Vividores culteranos incubados en la ignorancia de los jefes que pagan para esconder su idiotez. (La de todos ellos).

¿Tiene sentido seguir denunciándolos? ¿Hay alguien que no sepa el calibre obsceno de los lebreles intelectuales cultivados para la lisonja docta? ¿Hay alguien que se trague sus cuentos? Si. Ellos mismos y sus congéneres. Y por eso los denunciamos. No por intelectuales, no por ser de derecha, no por reaccionarios, no por sus limitaciones ideológicas. No sólo, por eso, pues. Si especialmente por su mansedumbre mercantil ante los criminales que saquean, explotan y asesinan a los trabajadores que de verdad trabajan y producen la riqueza. Si por su complicidad sabihonda y cínica, su coautoría demagógica con represores, golpistas y saqueadores. Si los denunciamos por su impudicia y sus petulancias letradas, puestas al servicio de poderes que financian ideólogos para hundir a los pueblos en la ignorancia, la hambruna y la tristeza. Los denunciamos por serviles, por asociación criminal y por desvergüenza... entre otras monerías burguesas. Los denunciamos, se reúnan donde se reúnan.

La batalla de las ideas, la guerra simbólica y la lucha contra la alineación

Al otro lado de ese reino de estulticia “culta”, en oposición y en combate histórico, la clase trabajadora sabe, bien que sabe, de qué serán capaces los lacayos con grados -y posgrados- fanfarrones y lambiscones en simultáneo. Sabe esa clase que sabe mucho, que se debe estar atento, en guardia teórica y metodológica, atentos a la cantidad y a la calidad de las agresiones burguesas, con un ojo al gato y otro al garabato. Sabe que esto es una guerra, incluso de “cuarta generación”, en la que no hay punto de reposo ni en la lucha emancipadora de la conciencia ni en la tarea de construir lenguajes y herramientas filosóficas nuevas. Es decir socialistas. No hay descanso ni en la sintaxis ni en la síntesis, ni en la escuela ni en la cama, ni en la panza ni en el espíritu.

Ese saber de la clase trabajadora ya deja sentir sus resultado s más fortalecedores, por ejemplo: ya se sabe que, por cultos que se presuman los lacayos intelectuales del dinero, su payasada conceptual tiene por finalidad aplicar golpizas intelectuales (y no sólo) al quien se atreva a razonar la explotación y oponerse a ella. Ya se sabe que la servidumbre de los académicos -que se bajan los pantalones frente al jefe- tiene por meta sacrosanta la supresión de la libertad intelectual para los pueblos y la eternización del capitalismo trasvertido de “humanista”, de “culto”, de “científico”, de “culto”. Ya se sabe que en su infinita lambisconería los intelectuales burgueses harán hasta lo imposible por ganarse palmaditas del patrón en sus cabezas “geniales”. Son mercenarios que ofertan charlatanería útil para secuestrar conceptos como “democracia”, “libertad”, “justicia”... cómo les encantan estos términos... cómo gozan tergiversándolos, cómo se esmeran en arrebatárselos a la historia, a la lucha de clases y a los triunfos de los pueblos para ofrecerlos, en la bandeja de plata de su estupidez, a sus amos.

Hoy está clara la nausea generalizada que provocan los discursos y las alianzas delincuenciales de los sabihondos mercantilizados. Su distancia galáctica de las bases sociales, su patanería academicista, su verborrea snob y su “buen vivir” parasitario, son sellos de clase indelebles en una lucha revolucionaria hacia el socialismo que ya identifica con claridad la clase de metralla que soltarán en cada sitio donde se encuentran.

Es fácil rastrear los orígenes y peripecias que cada uno de estos señoritos y señorones de la servidumbre intelectual ha debido cumplir para hacerse “notables” entre la inmundicia burguesa. Unos herederos directos, otros trepadores burócratas, algunos mezcla de todo... ninguno luchador social entre las bases, ninguno trabajador de la cultura en combate por la emancipación de la conciencia, de la panza, del estado del ánimo... ninguno crítico verdadero de la monstruosidad capitalista y neoliberal, ninguno, en fin, vinculado con las luchas justas de los pueblos. Todo lo contrario. De cada uno en la lista de los intelectuales serviles es posible cuantificar repertorios nutridos de canalladas, traiciones, componendas y negociados para calumniar, perseguir, reprimir y criminalizar toda lucha social, toda fuerza liberadora, todo proyecto de sociedad sin amos y sin esclavos.

Hay que ver el calibre inmundo de las estupideces que “teorizan”. El jefe de Krause, Octavio Paz, santon de todos los payasos inetelectuales neoliberales, sólo como ejemplo, rezaba a los cuatro vientos, sin pudor alguno, arrodillado ante su dios Salinas de Gortari, artífice también del TLC: “ El mercado libre es el sistema mejor -tal vez el único- para asegurar el desarrollo económico de las sociedades y el bienestar de las mayorías. Así como las libertades políticas, en regímenes democráticos, implican el respeto a los derechos de las minorías y de los individuos, el libre juego de las fuerzas económicas –liberado de la voluntad arbitraria del Estado tanto como de los monopolios privados- de be estar regido por la ley y por la sociedad misma, es decir, por los productores, los intermediarios y los consumidores. El mercado no puede ser un simple y ciego mecanismo sino que es el resultado de un acuerdo colectivo... ” [1] Palabras de Octavio Paz pronunciadas en: “El siglo XX: La experiencia de la libertad”. [2]

Hoy, semejante idiotez probó, además de su condición de ideología rastrera, cuál sería el rumbo, el desempeño y las tareas de todos lo s discípulos y los discipulitos que hoy andan, por todo el mundo, exhibiendo sus mansedumbres y sus canalladas al servicio de golpes de estado nuevos... en todos los sentidos. Aquí estaremos para denunciarlos e impedírselos, al lado de los pueblos dignos, como en Venezuela, como en Cuba, como en Bolivia, como en Ecuador... como en cualquier lugar donde florece el socialismo desde abajo.

Vargas Llosa se declaró admirador de Aznar y defendió la guerra de Iraq
Un “fan” del trío de las Azores aupado al Nobel

El escritor peruano nacionalizado español Mario Vargas Llosa ha sido premiado con el Nobel de literatura. Además de novelista, escribe periódicamente columnas de opinión en el diario “El País”, también es invitado continuamente a foros conservadores en todo el mundo. También se presentó a las elecciones en su país. No sé si ha hecho méritos literarios para conseguir este premio, de lo que sí tengo la seguridad es de que no lo querría como presidente de gobierno, ni siquiera de vecino. No se puede tener peor calidad humana, como muestran las siguientes declaraciones y opiniones por escrito:
• Afirmó que durante los ocho años de Gobierno de José María Aznar España "alcanzó un protagonismo y una influencia internacional que no había tenido desde el Siglo de Oro y que, me temo, durante un buen tiempo no volverá a tener".
• Resaltó que los "historiadores del futuro reconocerán a Aznar como uno de los grandes estadistas de la historia de España".
• Admitió que le ponía "los pelos de punta" escuchar que se hable en Venezuela de "propiedad social en lugar de la propiedad privada".
• Advirtió de que "de la mano" de algunos líderes políticos que vinculó a "la izquierda boba", en América Latina "asoma un nuevo racismo" de "indios contra blancos".
• Defendió la invasión de Iraq, recordando que de estar contra la guerra en Iraq pasó a defenderla porque con ella "se ha liberado al pueblo iraquí de un dictador terrible. Si la comunidad internacional hubiera hecho con Hitler lo que con Saddam Hussein se hubiera evitado el apocalipsis".
• Defiende el estado débil, criticando los monopolios públicos pero no así los privados.
• Siente una admiración sin límites por Margaret Tacher.
• Hace chanza de los movimientos sociales y defiende al neoliberalismo en ensayos rídiculos.
Sin duda buscando en Internet podemos encontrar muchas más frases célebres de Vargas Llosa, el escritor que rompió con su generación.

10/2/11

CARTA DE DENISE DRESSER


La periodista y académica Denise Eugenia Dresser Guerra, quien ha sido colaboradora de MVS, envió una carta abierta a Joaquín Vargas para que éste remedie lo que ella considera un error: el despido de Carmen Aristegui de la radiodifusora.

A continuación el texto íntegro:

Estimado Joaquín:

Te escribo desde el desconcierto que me ha producido el despido de Carmen Aristegui, por la supuesta violación del código de ética de MVS. Yo he sido colaboradora de MVS radio desde hace dos años, como participante en la mesa política de los lunes. Siempre he agradecido el espacio, el apoyo y la libertad que durante ese tiempo nos brindaste allí. Siempre he pensado en ti como un hombre dispuesto a tomar riesgos, defender principios, asumir posiciones impopulares y enfrentarte al gobierno cuando ha sido necesario. Por ello me resulta aún más sorpresiva tu decisión, la cual corre en contra de tu biografía, la historia de la empresa y el perfil personal y profesional que has logrado construir. Me parece que has cometido un error grave, gravísimo, como resultado del cual todos pierden: pierde MVS, pierdes tú, pierde la libertad de expresión, pierde la Presidencia, pierde el país. He aquí las razones:

1) Nunca habrá un consenso sobre la decisión de Carmen Aristegui de abordar el tema de la manta en el Congreso —denunciando el supuesto alcoholismo de Felipe Calderón— como lo hizo. Habrá quienes argumenten que informó sobre un hecho noticioso e hizo las preguntas pertinentes y habrá quienes digan que se excedió. Habrá quienes insistan en que tenía derecho a cuestionar a Felipe Calderón como lo hizo y habrá quienes repliquen que se equivocó. Habrá quienes subrayen que la salud mental de un presidente es un tema de interés público y habrá quienes contesten que es del orden estrictamente privado. Habrá quienes cuestionen a Carmen por darle validez a los planteamientos de Gerardo Fernández Noroña y habrá quienes digan que se volvieron informativamente importantes en el momento que suspendieron las labores del Congreso.

Independientemente de la posición que los lectores, radioescuchas y ciudadanos en general asuman, lo que queda claro es que no se despide a un periodista por hacer preguntas incómodas, airear temas controvertidos o hacer comentarios editoriales que generen escozor. De ser así, ningún periodista mexicano tendría empleo en este momento. Ningún periodista internacional hubiera sobrevivido a esa vara de medición. Rush Limbaugh ya hubiera sido despedido por acusar a Barack Obama de “musulmán”; William Safire hubiera sido despedido por llamar a Hillary Clinton una “mentirosa congenital”; Larry Rohter hubiera sido despedido por escribir acerca de los problemas con el alcohol que tenía Lula; Jorge Ramos hubiera sido despedido por preguntarle a Vicente Fox si usaba Prozac. Pero los despidos no se dan precisamente porque el valor fundacional de la libertad de expresión se protege por encima del interés empresarial o los sentimientos heridos del aludido.

2) Al emitir un comunicado en el cual aseguras que Carmen Aristegui “violó el código de ética” de la empresa, has generado una enorme —y legítima— suspicacia. En primer lugar, te verás obligado a hacer público ese código de ética, incluyendo la prohibición explícita de diseminar rumores como si fueran información, firmado por ella. Y si no lo produces, seguirás alimentando la especulación que te rodea. Que si te llamaron de Los Pinos para exigir una disculpa y por ello se la demandaste a Carmen. Que si querías hacerle un favor al gobierno —entregándole la cabeza de Carmen en bandeja de plata— a cambio de la renovación y la ampliación de tus concesiones. Que en el momento de obtenerlas lo primero que harás será vendérselas a Carlos Slim. Que desde hace un buen tiempo sentías que la presencia de Carmen en MVS era una amenaza a tus intereses empresariales y que, en el fondo, su despido en este momento fue tan sólo un pretexto. Esto es lo que se dice sobre ti de manera reiterada. Esto es lo que sale a colación cada vez que se menciona tu nombre. Con una reacción sobredimensionada y colérica, has logrado empañar de golpe tu reputación y la de tu familia. A partir de hoy serás visto como un censor, un represor, un hombre intolerante. Alguien que no entiende los principios que la democracia —para sobrevivir— necesita resguardar.

Y aunque niegues la presión de la Presidencia, será tu palabra contra la de Carmen Aristegui. Será tu versión de los hechos contra la de ella. Y en esa confrontación llevas todas las de perder, porque había muchas formas de darle una salida a este problema. MVS pudo haber emitido un comunicado de prensa diciendo que la posición expresada por Carmen no constituía la posición oficial de la empresa, punto final. Pero al exigirle a Carmen que leyera una disculpa redactada por ti, cerraste la puerta a una mejor solución para todos los involucrados.

3) Si tu objetivo era congraciarte con Los Pinos, en realidad le has enviado una manzana envenenada. Las protestas por parte de la Presidencia serán vistas como un esfuerzo fallido por negar su involucramiento. Si Felipe Calderón no te pidió una disculpa por parte de Carmen Aristegui, la percepción entre los millones de radioescuchas de MVS en este momento es que así fue. Si Felipe Calderón no tiene un problema de alcoholismo, después de este sainete será aún más difícil convencer a la opinión pública de lo contrario.

Hoy el Presidente se enfrenta a un grave problema de imagen. El que da la impresión de irritarse demasiado, negar demasiado, exigir disculpas y demandar cabezas tan sólo confirma la acusación lanzada en su contra. Y tú, Joaquín, al actuar como lo has hecho, has contribuido a crear esa percepción. Tu comportamiento, efectivamente, ha sido suicida. Y eso, como bien dijo Carmen Aristegui en su conferencia de prensa, no lo merece tu familia, no lo merece MVS, no lo merecen los ciudadanos, no lo merece México. Como colaboradora de MVS, como alguien que ha aplaudido la independencia y el valor civil de la empresa en el pasado, como ciudadana mexicana consciente de sus derechos y dispuesta a pelear para defenderlos, te pido que reconsideres tu postura y pares un proceso que se ha revertido en tu contra.

Como escribió la novelista Pearl Buck, ganadora del Premio Nobel, “cada gran error tiene su punto medio; ese segundo cuando puede ser retractado y quizás remediado”. Ese momento ha llegado para ti, Joaquín. Ojalá apeles a los mejores ángeles de tu naturaleza, en lugar de sucumbir a los peores demonios que te han poseído en los últimos días.

10 febrero 2011

8/2/11

¿ÉTICO O ETÍLICO? (EN DEFENSA DE CARMEN ARISTEGUI)



"No hay pregunta prohibida. No hay pregunta tonta. Y cuando surge la oportunidad, hay que hacerla. Aunque sea la última vez"

Por Julio Hernández

Por la salud de la República (alusión salutífera sin doble sentido), los ciudadanos deberían sostener y repetir la pregunta que Carmen Aristegui hizo la semana pasada: ¿Tiene o no problemas de alcoholismo el presidente de la República?”

El planteamiento de la muy respetada periodista no surgió de súbitos procesos especulativos o de una ocurrencia personal, sino del análisis consecuente que hizo de hechos noticiosos de indudable interés público: la colocación en la tribuna de la cámara federal de diputados de una manta en que se hacía referencia a la incapacidad de gobierno de Felipe Calderón a causa de supuestos problemas etílicos. La presentación rigurosa de esos hechos –con la exhibición en pantalla de la famosa manta, que en otros ámbitos periodísticos fue cuidadosamente aludida– fue acompañada –como usualmente sucede en un noticiero de autoría opinante como han sido los que Aristegui ha conducido– de una serie de reflexiones que en esencia abogaron por la preminencia de la información pública sobre los rumores insistentes: Los Pinos debería aclarar tan peculiar punto, dado que se multiplican los señalamientos acusatorios, al grado de que ese día habían llegado con escándalo al resonante foro de una de las dos cámaras integrantes de uno de los tres poderes republicanos e incluso se había suspendido su sesión de trabajo y se habían producido escaramuzas preocupantes.

La pregunta de Aristegui y su contexto devinieron, sin embargo, en un hecho que pareciera darle inmediata y autoritaria respuesta positiva: a la periodista de medios electrónicos no alineada a las reglas de control impuestas por el gobierno felipista, fugitivo de sí mismo, se le impuso un castigo con ánimos ejemplarizantes: el despido del noticiero matutino que en MVS conducía, bajo la acusación poco sostenible de que era una transgresora (recuérdese que tal era el término preferido por el Ejército para referirse a los insurrectos zapatistas) de un hasta ahora cuasi clandestino código ético al que la voz popular reclasificó como etílico, sobre todo en las redes sociales (interesados pueden ver el registro de cuchufletas que se alojaron en Twitter, en la cuenta @julioastillero y, en menor medida, en Julio Astillero, en Facebook).

Aun cuando MVS asumió directamente la responsabilidad del despido, y Aristegui había guardado silencio hasta el momento de cerrar esta columna (un par de horas antes de su programa en CNN en español, donde expresamente le garantizaron continuidad y respeto), una gran ola crítica situó en Los Pinos el centro de mando de la operación censora. Tal suposición extendida tiene sustento, pues el ocupante de esa residencia oficial mantiene una política de control gerencial de muchos medios de comunicación, en especial de electrónicos, a los que concede un papel preponderante en la fabricación de las percepciones sobre el quehacer público. La presente administración federal –durante la cual ya antes Aristegui había sido contractualmente echada de los micrófonos de la W, y a cuya cuenta represiva también hay que abonar el caso de José Gutiérrez Vivó– se ha esmerado en tener en un puño a quienes desde micrófonos y pantallas a su vez cobran caro por ese sometimiento manual: el precario poder político de Los Pinos se ha atrincherado en el manejo faccioso de los recursos públicos dirigidos a publicidad en los medios de comunicación y, en especial, en el amago y malabarismo jurídico respecto a las condiciones de funcionamiento y temporalidad de las concesiones y, con veneno especial, en el refrendo de éstas.

La impresentable coartada de MVS y el sabido autoritarismo explosivo de Los Pinos acabaron concediendo un estado de veracidad a lo que hasta ahora no se ha podido demostrar jurídica o médicamente, aunque en los corrillos políticos y periodísticos es una especie mencionada con líquida, fluyente frecuencia: el excesivo consumo de bebidas alcohólicas en el circulito íntimo de Los Pinos y la toma de decisiones en esos contextos húmedos que propician los peores humores y las más nefastas acometidas. No se trata, como quiso ubicarlo su principal adversario político, Andrés Manuel López Obrador, de un asunto correspondiente a la vida privada de un ciudadano apellidado Calderón Hinojosa, sino de la responsabilidad colectiva que tiene una persona que ejerce las máximas funciones públicas –haiga llegado a ellas como haiga llegado– y que consume una cantidad importante de recursos del erario en su mantenimiento equilibrado y sano para así poder cumplir las funciones de interés nacional que le han sido encomendadas o, en el caso, que violentamente se encomendó.

En ese contexto, con un país hundido en la narcoviolencia sin control, con una clase política ineficaz, corrupta y en muy buena parte adicta también al consumo de alcohol en exceso –¿cuál gobernador no? ¿cuántos diputados y senadores? ¿cuánto gastan las casas estatales de gobierno en bebidas alcohólicas?–, con un proceso de envilecimiento del periodismo y la discusión pública (ayer, Bozzo y Niurka continuaban ensuciando aún más las pantallas, en una degradación pensada para centrar la atención masiva acrítica en tonterías manipuladas) y en medio de la obsesión bélica de Calderón por controlar todo cuanto le es necesario para intentar una relección por interpósita persona, es justo y necesario, en términos periodísticos, políticos, sociales y éticos, preguntar, como deberíamos hacerlo todos los mexicanos: “¿Tiene o no problemas de alcoholismo el presidente de la República?”