23/12/12

DE PETER PAN, NAVIDADES, AÑOS NUEVOS Y COSAS MEJORES


Por Manuel González P

Si Peter Pan viniera a buscarnos una de estas noches lluviosas, le pediríamos por favor que no encendiera la luz. Porque ya no somos los niños que buscaban con él el paraíso de Nunca Jamás. El pobre Peter se encontraría con el fracaso de nuestra madurez, el alma cargada de navidades en gerundio y alguna ceniza gris del tiempo en nuestras sonrisas. Algunas navidades Peter Pan viene a buscarnos y algún desdichado prende la luz. Aprieta el interruptor para dejar desnuda la evidencia de que ya no somos niños. Las navidades ya no son lo que eran. Ya no monto el Niño Dios escondiendo tras el árbol, al madelman guerrillero asaltando a un inocente ángel.

Hoy pateo con el mismo desconcierto la Plaza Mayor invadida de hipoteca social, espuma, árboles huérfanos y niños que se pierden. Ni siquiera me atraganto con las doce uvas, ni dejo mis zapatos abandonados junto a la puerta. Me visitan los fantasmas de las navidades pasadas y vuelan como pavesas los regalos que un 6 de enero me hicieron, junto con los anuncios de colonia, el neón de los supermercados y el suelo de aquel Liverpool lleno de cristales y burbujas. Algunos niños se perdieron devorados por esa serpiente de luces que sale del aparcamiento de unos grandes almacenes.

¿Dónde estará ahora el niño aquel que fuimos y que pocas veces vimos en otros? Probablemente junto a Mowgli cosiendo botas para Nike en algún remoto país asiático, fumando crack en alguna vecindad perdida de Tepito con Huckelberry Finn, quizá su foto navegue en el deleznable negocio de la Red junto con el desnudo de Caperucita... Quién sabe. Tal vez sonríe dormido, de regreso de la cabalgata, en algún vagón de metro atiborrado de hombres y mujeres tristes y solos, que apagan la luz cuando viene Peter Pan. Como diría el buen periodista Pablo Jatto del World Press: "Navidad surrealista la de este año. Hipocresía máxima, manto de cinísmo helado que tapa las visiones mas dantescas de la vida cotidiana, sobre todo la de los niños sin hogar. Esquivos movimientos de la maltrecha economía para comprar regalos, endeudar y olvidarse del problema por un día y respirar.... Malabarismos psicológicos, autosugestión y mentiras piadosas a los niños. La crisis maltrata con esta asfixia simulada, que no será real, si nos esforzamos en mantener con vida la esperanza" Sin embargo este año en la República de mi madurez todavía caben reyes y santos.

 Y para el 2013 les deseo a todos mis amigos:

1) Trabajo fértil, feliz, seguro y bien pagado.
2) Amor honesto, divertido, poderoso y creativo.
3) Salud física y mental, duradera, productiva y reproductiva.
4) Inteligencia libre, comprometida con la libertad y la justicia que no acepte la explotación ni la esclavitud. 5) Unidad entre todos, amigos, parientes, socios, compadres, gremios, pueblos y parejas.
6) Reconciliación con lo mejor de la humanidad, superación de las pesadillas económicas, confianza en la fuerza humana organizada.
7) Éxito sin existismo. Éxito sin pedantería, sin petulancia sin triunfalismo. Éxito que dé éxito a otros, con humildad sincera que es el único éxito real.
8) Descanso... que todos tengan descanso, paz, distensión, vacaciones, diversión inteligente y mucha energía nueva.
9) Estudio, capacitación, aprendizaje. Intenso, nuevo, refrescante, emocionante, lleno de futuro.
10) Reconocimiento y respeto por el trabajo, esfuerzo y contribuciones en la mejoría de lo propio y lo ajeno
11) Ganas de luchar para que la cosa cambie, para que nuestra suerte mejore, para un futuro menos incierto, para que no nos venza la depresión.
 12) Poesía para todo, mucha poesía... desde las sábanas hasta los fideos, desde los libros hasta las charlas, desde lo íntimo hasta lo público... todo y viceversa para siempre.
13) Buena suerte, encanto, ángel, charm y todo lo que signifique ese toque, ese algo azaroso real, mágico, fantástico y maravilloso que hace de la vida, además de moléculas organizadas... eso que hace objetivamente, materialmente, que aquí y ahora, merezca la pena vivirse.

20/10/12

¿EXCESO DE SINE QUA NON...?



 Por Manuel González Perrusquía

Es octubre y apenas sé nada de la vida.
Hubiera querido nadar  en el mar primigenio,
aquel del que escaparon los primeros fugitivos
que treparon al árbol del pecado.
Todos los otoños son los primeros
cuando las hojas amarillas se apartan del  paso,
cuando todos los misterios dibujan de nuevo
un interrogante alado en la arena de mis playas.
Es verdad que el tiempo me ha enseñado
que no todas las derrotas son hermosas,
que no todos los sobrios  son hombres sabios
con polvo estelar en sus zapatos,
pero no por eso he perdido la costumbre
de buscar amaneceres que me nombren.
Como quien busca a tientas la salida
o el interruptor, en lo oscuro 
de una casa sin relojes ni bombillas,
como quien recibe cartas de un extraño,
factura de promesas que incumplimos,
porque las mejores promesas son esas 
a las que no hay que cumplir
llorando cansados y perdidos.
Velamos al verano. Ya se han muerto
los días del espejismo en que juramos
tendidos en la playa: no regreso,
que vengan a buscarme. No regreso.

Y aquí estamos. 
Reconociendo mi ignorancia ante la vida,
buscando algún refugio en los poemas,
en la cama deshecha ocasionalmente por el insomnio,
en las pecas de aquel  rostro que se alejan
como aves migratorias que prometen
regresar cuando el invierno nos de tregua.

Arde octubre como los bosques de un verano
descalzo, maltratado y aturdido.
Y en la autopista escucho la mítica “forever young”,
y yo, que apenas sé nada de la vida,
intuyo que ésta, la vida digo, espera
luminosa y escondida allí,
hablando el idioma de las caracolas
nombrándome en la noche mientras duermo.

10/9/12

BUROCRATIZANDO LA PROTESTA


 ¡Te digo que son lo mismo!
Tenemos muchos partidos para tener democracia
que para el caso son la misma gracia..
porque todos son bandidos, ¡incluso hasta son amigos!
Ahí nomás se van rolando y de ideología van cambiando
como cambiar de calzones
esa bola de cabrones nomás nos están robando...

Por Julio Hernández    

Colocado fuera de la lógica de los partidos que lo habían postulado candidato presidencial, Andrés Manuel López Obrador anunció ayer un peculiar "retiro" amistoso y agradecido de esas organizaciones (no ruptura, ni deslinde, ni crítica: simplemente un paréntesis) para fortalecer la propia, el prefigurado Movimiento de Regeneración Nacional que así acabaría convertido en una pieza más (la mayor o la menor, dominante o subordinada, ya se verá) del mismo esquema de rejuegos masoquistas con amargos finales sabidos que ha caracterizado a la izquierda electoral en las décadas recientes. Más allá de la retórica, el planteamiento revelado ayer en el Zócalo de la ciudad de México constituye una virtual aceptación bajo protesta de la condición impuesta de Enrique Peña Nieto y, aun cuando se agendaron manifestaciones públicas de rechazo el 1º de diciembre, en los hechos se le deja al mexiquense el camino libre para su consolidación burocrática y política (en la misma perspectiva de acelerada pacificación que significó programar el mitin de ayer nueve días después de que el tribunal electoral declaró válidas las elecciones impugnadas). Poner el acento en la construcción de un nuevo partido es una forma de diluir la protesta contra la imposición priísta, aunque en términos discursivos se mantenga el rechazo. No sólo se partidiza esa lucha contra el reciente fraude electoral, sino también las venideras batallas contra reformas derechistas. 

 También se deja la vía con semáforos en verde a las negociaciones ya entabladas entre la izquierda electoral que sí ganó (Chuchos, Marcelos, Amalios y conexos) y los representantes de Peña Nieto. Ni una sola condena u observación a esa presurosa urgencia de colaborar con el priísta al que la oratoria de AMLO no tachó de espurio ni pelele y al que solamente se impregnó de ilegitimidad de manera genérica, en razón de cómo se hizo de los votos que le dieron la victoria formal. Otro ganador fue el sistema de partidos y el político en general, pues una larga lucha social de denuncia de fraudes electorales desembocó en la convocatoria a explorar las posibilidades de crear uno nuevo, mero rodeo procesal que acabará aprobando la decisión ya tomada. Sin autocrítica, sin reflexión sobre lo sucedido en este segundo intento, con las urgencias electorales nuevamente encima, sin un planteamiento público de fondo, pareciera que lo sucedido en 2012 es un incidente más que se busca remontar u olvidar con rapidez: convocar a la creación de un nuevo partido, en esas condiciones, es convalidar a los actuales, su forma de competir y de asignar resultados. No solamente no hay razones para estimar que en un tercer esfuerzo lopezobradorista por alcanzar el poder las condiciones fueran mejores, sino que hoy son aplastantemente adversas y aun así se reincide en el juego electoral frente a un PRD que tiene precandidatos presidenciales tempranos (Ebrard y Mancera, cuando menos), que cuenta con gubernaturas ajenas a la dinámica lopezobradorista (Cué y Aguirre, en funciones; y los electos Mancera, Graco Ramírez y Arturo Nuñez, este último todavía haciendo equilibrismo para parecer cercano a su paisano ex candidato presidencial), bancadas legislativas numerosas y un promisorio panorama de arreglos "modernos" y “pragmáticos” con el peñanietismo deseoso de aparentar pluralidad y de borrar del mapa político a AMLO. Dominical discurso de aceptación de una realidad que parece inconmovible: la compra de voluntades, la ignorancia política, los factores amafiados para seguir en el poder (ah, no, perdón, ya no se habla en esos términos: "mafias") y la enorme tardanza que suele darse entre el inicio de una lucha por ideales y la consecución de estos, según ejemplos históricos que el tabasqueño utilizó para darse respaldo cronológico pero que ya no quiso recordar a la hora en que explicó por qué él prefiere atrincherarse en el camino electoral, en las reglas impuestas por esos poderes, y rechaza las opciones de mayor energía social, de desbordamiento de los cauces impuestos. Los héroes invocados por AMLO pelearon y resistieron violentando las normas legales del momento (Madero, en especial, llamando a tomar las armas luego de otro fraude electoral), pero el dos veces candidato presidencial, que no niega la posibilidad de buscar una tercera oportunidad, cree que el sendero de las urnas es todavía confiable y aceptable, tanto que convoca a generar un nuevo partido que sin haber cambiado las reglas, y en un sistema dominado por el PRI y el PAN, con la colaboración de la izquierda tradicional, pueda al fin hacer el milagro de ganar la Presidencia de la República (como si, por lo demás, alcanzar ese cargo fuera por sí mismo una llave mágica). Un punto clave para hacer pronósticos sobre el futuro de Morena como partido está en el tono utilizado por AMLO para "retirarse" de la trinidad izquierdista en especial del PRD (un retiro siempre implica la posibilidad de un retorno). El tabasqueño da espacio al sol azteca para que siga con su política de negociaciones con Peña Nieto y no cierra puertas ni quema puentes, pues en el fondo está la prevista posibilidad de volver a negociar en 2015 y 2018 con ese mismo partido (fortalecido por el propio AMLO, pues no se decidió a renunciar a él y a postularse como candidato presidencial por un solo partido, PT o MC, como hizo Enrique Alfaro en Jalisco y a punto estuvo de derrotar al aparato priísta tradicional). Volver a las negociaciones pero con fuerza propia, como si Morena fuera una corriente más dentro del esquema de tribus del PRD, repartirse candidaturas, hacer frentes y alianzas ante la necesidad de combatir a la malvada derecha priísta y panista, sufrir nuevas "traiciones", ver cómo se eterniza en el poder la "mafia" que ya no merece ese nombre y seguir adelante con el esquema electoral sabido y aceptado. Este era un gato/ con los pies de trapo/ y los ojos al revés/ ¿Quieres ir a elecciones otra vez? Y, mientras Carlos Salinas dice que necesitaría una cirugía plástica para borrarse la sonrisa de la cara, ¡hasta mañana!

8/9/12

EN DEFENSA DE LYDIA CACHO

Periodista y defensora de los derechos humanos amenazada de muerte

 La periodista Lydia Cacho, defensora de los derechos humanos, quien reside en Cancún, al sureste de México, ha sido amenazada de muerte. Lydia Cacho estaba en su casa trabajando el 29 de julio cuando su transductor de mano, utilizado únicamente para emergencias, se encendió solo. Ella respondió, pensando que podría ser un colega del trabajo, y oyó una voz de hombre que la llamaba por su nombre y le decía: “Ya te lo dijimos, pinche puta, no te metas con nosotros, se ve que no aprendiste con la vueltecita que te dieron. La que te va a tocar va ser en pedacitos, así te vamos a mandar a casa, en pedacitos, pendeja”. Lydia Cacho ha denunciado formalmente esta amenaza ante la Procuraduría General de la República. Lydia Cacho empezó a recibir amenazas y a sufrir acoso tras publicar en 2005 un libro en el que sacaba a la luz una red de pornografía infantil que, al parecer, actuaba con el conocimiento y la protección de políticos y empresarios de los estados de Quintana Roo y Puebla. A consecuencia de las denuncias por difamación presentadas contra ella y de los irregulares procedimientos judiciales, en diciembre de 2006 fue detenida y sometida a amenazas y acoso. Después de eso, se publicaron en los medios de comunicación conversaciones telefónicas intervenidas en las que se implicaba en su detención y acoso a ex altos cargos gubernamentales del estado de Puebla. Desde entonces, Lydia Cacho ha seguido recibiendo amenazas, en ocasiones como represalia por su trabajo como periodista y defensora de los derechos humanos en un albergue para mujeres en Cancún. En 2009, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos pidió al gobierno mexicano que adoptara medidas cautelares para Lydia Cacho. En 2010, Lydia Cacho publicó otro libro, en el que, una vez más, sacaba a la luz la trata de mujeres y niñas y revelaba los nombres de individuos presuntamente vinculados a estas redes delictivas. INFORMACIÓN COMPLEMENTARIA Los periodistas de México corren un grave peligro de ser agredidos o asesinados a causa de su trabajo. Según la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, al menos 70 periodistas han sido asesinados desde el año 2000, y sigue sin conocerse el paradero de otros 13 periodistas secuestrados. Quienes investigan o denuncian la delincuencia y la corrupción están especialmente expuestos a ataques o intimidación. En la gran mayoría de los casos, los responsables no comparecen ante la justicia, lo que crea un clima de impunidad. AI llama a sus miembros a que escriban inmediatamente, en español, en inglés o en su propio idioma: · expresando preocupación porque Lydia Cacho fue amenazada de muerte el 29 de julio, e instando a las autoridades a garantizar su seguridad; · instando a las autoridades a proporcionar a Lydia Cacho medidas efectivas de protección, de acuerdo con los deseos de la propia afectada, y conforme a lo ordenado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos; · pidiéndoles que ordenen una investigación inmediata, exhaustiva e imparcial sobre las amenazas de muerte y que lleven a los responsables ante la justicia. ENVIAR LLAMAMIENTOS, ANTES DEL 12 DE SEPTIEMBRE DE 2012, 

A: Dr. Alejandro Poiré Romero Secretario de Gobernación Secretaría de Gobernación Bucareli 99, 1er. piso, Col. Juárez Delegación Cuauhtémoc México D.F., C.P.06600, México Fax: +52 55 5093 3414 Correo-e.: secretario@segob.gob.mx 
Tratamiento: Sr. Secretario Marisela Morales Ibáñez Procuradora General de la República Paseo de la Reforma 211-213 Col. Cuauhtémoc, México D.F., C.P. 06500, México Fax: +52 55 5346 0908 (insistan, y digan: "fax") Correo-e.: ofproc@pgr.gob.mx Tratamiento: Sra. Procuradora General

MÉXICO: RETO MUNDIAL YA!!

Por Jean-Francois Boyer, publicado en Le Monde Diplomatique I

 La campaña presidencial mexicana estuvo marcada por un movimiento estudiantil inédito que denuncia el apoyo de los grandes medios de comunicación privados a Enrique Peña Nieto, candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI). No obstante, la principal preocupación de la población es la violencia cotidiana desencadenada por la lucha entre los carteles de droga y el Estado. El crimen organizado controla cada día más territorios. Los policías que ingresaron en la madrugada del 7 de noviembre de 2011 a la cárcel de Acapulco, la gran ciudad balnearia del Pacífico, no podían creer lo que veían: una veintena de prostitutas dormían en las celdas junto a los detenidos. La requisa que se realizó luego reservaba otras sorpresas: secuestraron un centenar de kilos de marihuana, televisores, lectores de CD, gallos de riña e incluso dos pavos reales, animales de compañía favoritos (junto con el jaguar) de famosos narcotraficantes. La anécdota resulta reveladora. Lenta pero ostensiblemente corroído por el crimen organizado, México ya no controla sus cárceles, ni vastos sectores de su territorio. Los narcos ya no se conforman con abastecer el mercado estadounidense de cocaína (1), anfetaminas y marihuana, corromper para proteger su negocio y masacrarse entre sí. Tras seis años de una "guerra" contra el tráfico de drogas lanzada por el presidente Felipe Calderón -preocupado por recuperar su prestigio mancillado por las acusaciones de fraude electoral en las elecciones de 2006-, que moviliza a más de cuatrocientos mil policías y cincuenta mil soldados, amenazan hoy al Estado y sus instituciones de norte a sur de la República.

 Las principales víctimas de los mañosos son las policías -municipales, regionales (2) o federales-, porque los persiguen o colaboran con sus competidores. Estos dos últimos años, las emboscadas se multiplicaron. La más espectacular se produjo en abril de 2011 en la autopista de Occidente que une Ciudad de México con Guadalajara, una de las carreteras más transitadas del país. Bajo el fuego, de fusiles de asalto y lanzagranadas, un convoy de varias patrullas de la policía federal debió darse ala fuga. En Guasave, a 150 kilómetros de Culiacán, la capital del estado de Sinaloa, los pistoleros diezmaron sin piedad a la escolta del jefe de Seguridad Pública: doce muertos entre sus guardaespaldas. En 2011, en el estado de Tamaulipas, los sicarios de los carteles rivales del Golfo y de los Zetas ametrallaron sucesivamente las sedes del Ministerio Público de dos grandes ciudades, Ciudad Victoria, capital del estado, y Ciudad Madero, principal terminal petrolera del país, y causaron numerosos heridos entre los funcionarios.
Los carteles ya no dudan en enfrentar a los convoyes del ejército o la armada en las regiones donde gobiernan de hecho. Es el caso de "La Familia" en la región de Tierra Caliente, en el estado de Michoacán, o los Zetas en el noreste del estado de Tamaulipas. Estas dos organizaciones paramilitares actúan la mayoría de las veces en represalia, tras la ejecución o encarcelamiento de alguno de sus jefes. La violencia de los enfrentamientos demuestra que el crimen organizado dispone actualmente de un armamento pesado -capaz de hacer frente a blindados y ametralladoras- y de sistemas de comunicación ultramodernos que le permiten conocer los movimientos del adversario. ¿Cómo los obtiene? De la manera más legal del mundo, en las armerías del vecino del norte, o más discretamente, a través de los vendedores de armas estadounidenses. El reino del terror La oficina de la Procuradora General de la República (PGR), Marisela Morales, hizo un balance de las pérdidas registradas por las fuerzas del orden de diciembre de 2006 a junio de 2011:2.888 soldados, personal naval, policías y agentes de los servicios de inteligencia. El 45% de ellos eran policías municipales, una cifra que sugiere que las comunas, células básicas de la organización política del país, soportan el mayor peso de la guerra. Porque las mafias pretenden además imponer su ley a los poderes locales; por la sangre, si es necesario. Para ello, influyen cada día un poco más en el juego democrático y los procesos electorales. Treinta y dos alcaldes han sido asesinados desde 2006, la mayoría por el crimen organizado. El asesinato del "presidente municipal" (equivalente del alcalde) de la ciudad de La Piedad, en Michoacán, en noviembre de 2011, pareció un desafío lanzado al poder central: el hombre era uno de LOS principales apoyos de la candidatura de la hermana del presidente Calderón, Luisa María Calderón, al cargo de gobernadora del estado. En las regiones que considera estratégicas, la mafia influye también en las elecciones de los gobernadores. En junio de 2011, la PGR confirmó que el candidato a ese cargo en el estado de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú, asesinado en plena campaña electoral en 2010, había sido ejecutado por el cartel de los Zetas, al cual habría negado su protección. Ninguna institución escapa a esta voluntad hegemónica. Ni siquiera la Iglesia. En julio de 2007, Ricardo Junious, un sacerdote estadounidense de 70 años, pagó con su vida la campaña que impulsaba en los barrios populares de la capital contra la prostitución infantil y la venta de drogas a menores. Un día aparecieron carteles con amenazas a Raúl Vera, el obispo de Saltillo, defensor de la Teología de la Liberación, en el atrio de su catedral. El arzobispo de Durango, quien había declarado que "todo el mundo, salvo las autoridades" sabía dónde se escondía el jefe del cartel de Sinaloa, debió retractar sus dichos, precisando a la prensa que en adelante sería "sordo y mudo" (3) .

 Los carteles aseguran su dominio a través del terror. A fines de 2011, el país vivió semanas de pesadilla. En septiembre, en Veracruz, fueron encontrados treinta y cinco cuerpos sin vida frente a un gran centro comercial. Las víctimas eran delincuentes conocidos por la policía. Una organización bautizada "Nueva Generación" se adjudicó la masacre. La PGR la calificó de brazo armado del cartel de Sinaloa y habló de un ajuste de cuentas con los Zetas. La masacre fue también una advertencia lanzada al Estado: al día siguiente, la ciudad sería sede de una reunión de fiscales de toda la República. Las matanzas se reanudaron en noviembre: dieciséis cadáveres calcinados aparecieron en Culiacán, capital del estado de Sinaloa, y veintiséis cuerpos fueron abandonados en pleno centro de Guadalajara, la segunda ciudad de México. En los estados del norte y el oeste, los sicarios instituyeron un ritual macabro: la decapitación. El diario Reforma contabilizó cuatrocientas cincuenta y tres en 2011. El 13 de mayo de 2012, se encontraron cuarenta y nueve ajusticiados –cabezas y brazos cortados- en la ruta nacional que une Monterrey, la capital del estado de Nuevo León, con la frontera texana. Esta práctica amenaza hoy a la Ciudad de México. En octubre de 2011, se encontraron dos cuerpos decapitados a menos de un kilómetro del Ministerio de Defensa, en el corazón de la ciudad. Ya en 2008 y 2009, se habían descubierto cadáveres amputados en la megalópolis, sin que pudieran atribuirse estos hechos brutales a los traficantes. Pero, esta vez, el crimen estaba firmado: un cartón que recubría los cuerpos llevaba la inscripción "La Mano con Ojos", otra banda que trabaja para los narcos de Sinaloa. En noviembre, otras dos decapitaciones confirmaron que la zona metropolitana ya no estaba al abrigo de la barbarie. Una de las últimas víctimas fue un chofer de taxi. Sin duda trabajaba para una mafia. En un año, más de un centenar de personas que ejercían la misma profesión fueron ejecutadas en Acapulco y Monterrey, la metrópoli industrial del norte. Oficiaban de "halcones", una suerte de vigilantes móviles, para uno u otro de los grupos que se disputan el control de estas grandes "plazas". El impacto de las ejecuciones se ve amplificado por los blogs y portales especializados que muestran los videos de las ejecuciones filmadas por sus autores. Entre el temor y la resignación, el país está cansado de contar a sus muertos: 55.671 desde 2006, según el diario La Jornada; 65.000, según el semanario Zeta; aproximadamente 47.500, según la PGR. Si la guerra continúa a este ritmo, causará tantas víctimas como el conflicto bosnio. La vida de millones de mexicanos, espectadores pasivos del horror cotidiano, se encuentra convulsionada. Desde hace dos años, estallan batallas campales en el centro de grandes ciudades como Monterrey, Saltillo, Torreón, Tampico, Acapulco, Veracruz o Ciudad Juárez. La escena siempre es la misma: la fuerza pública localiza a un grupo de narcotraficantes, se lanza a su persecución y dispara sin preocuparse por la gente que realiza sus actividades cotidianas... Los habitantes se encierran en sus casas. Decenas de pequeños empresarios fueron secuestrados en los estados del norte. Más de doscientas mil personas han abandonado Ciudad Juárez para instalarse en Estados Unidos o en el interior del país. Grandes pueblos cercanos a la frontera estadounidense, escenarios de enfrentamientos mortales entre los carteles, se fueron quedando sin habitantes. Durante meses, antes de que el ejército tomara finalmente posesión de ellas, Ciudad Mier y San Fernando, dos de las comunas más grandes del estado de Tamaulipas, se transformaron en ciudades fantasma. Muy cerca de esta última, en abril de 2011, fueron exhumados 145 cuerpos de varias fosas comunes: migrantes de América Central, en tránsito hacia la frontera norte; presuntos miembros del crimen organizado; habitantes de la región. Las víctimas habían sido interceptadas por los Zetas a bordo de autobuses de línea provenientes del sur. Dieciséis policías municipales, acusados de proteger a los asesinos, fueron detenidos. Aunque controladas por el ejército, Ciudad Mier y San Fernando aún no recuperaron la calma. La "guerra por las plazas" La credibilidad del gobierno se desmorona. Cuando, en noviembre de 2011, falleció el ministro del Interior Francisco Blake Mora, víctima según las autoridades de un accidente de helicóptero, la mayoría de los analistas y comentaristas mencionaron inmediatamente la hipótesis de un atentado.


El desconcierto de la opinión pública se alimenta también de las declaraciones oficiales. A comienzos de marzo de 2012, durante la Reunión Hemisférica contra la Delincuencia Organizada Transnacional, la PGR, Marisela Morales, señaló a sus pares: "El crimen organizado transnacional ya no es un problema de seguridad pública interna, sino una amenaza para la seguridad global de nuestros países". La preocupación crece cuando la población se entera de que las agencias antidrogas estadounidenses -en particular, la Drug Enforcement Agency (DEA)- actúan en el territorio nacional con el aval del gobierno mexicano, y cuando influyentes personalidades como Jorge Castañeda o Héctor Aguilar Camín mencionan la necesidad de una intervención directa de Estados Unidos en el conflicto, a través de un "Plan Colombia" versión mexicana (4). La guerra contra el narcotráfico reduce de manera evidente el margen de maniobra de México frente al gran vecino del norte. Desde el inicio de la campaña para las elecciones presidenciales, la mayoría de los medios de comunicación y los comentaristas autorizados imputan la responsabilidad de este drama nacional al presidente Calderón. Los más indulgentes (¿o los más condescendientes?) afirman que se lanzó en esta guerra de manera irreflexiva, sin haber medido el alcance del problema. Otros, basándose en testimonios de ex funcionarios cómplices del tráfico de drogas en la época en que el Partido Revolucionario Institucional (PRI) dominaba el país (1928-2000) sugieren que la "cruzada" de Calderór consolida el dominio del cartel de Sina loa -del que sería cómplice- sobre sus rivales, en particular, el cartel del Golfo, lo; Zetas y el cartel de Juárez (5). Finalmente, la izquierda en su conjunto afirma que la militarización del país constituye una amenaza para los derechos humanos y la joven democracia mexicana. Se impone una breve mirada retrospectiva para comprender por qué la violencia criminal estalló repentinamente, en medio de la transición política que vio el fin del (muy largo) reinado del PRI con la victoria en 2000 de Vicente Fox, surgido al igual que Calderón del Partido Acción Nacional (PAN). Hasta entonces, las grandes organizaciones criminales ligadas al tráfico de drogas -como los carteles del Golfo, Guadalajara, Juárez y Tijuana-operaban a su antojo sin afectar demasiado la vida cotidiana del país. Gozando de la protección ofrecida por el Estado a su más alto nivel, los cargamentos de droga llegaban sin dificultades a la frontera estadounidense. Viejos Boeing y Caravelle despegaban de Colombia cargados con decenas de toneladas de cocaína y, aunque eran detectados por los radares instalados en América Central por la DEA, ingresaban en el espacio aéreo mexicano, y aterrizaban no lejos de la frontera. Balsas y lanchas rápidas descargaban discretamente los cargamentos en las costas de Yucatán, Veracruz, Sinaloa o Baja California. A fines de los años 1990, las investigaciones realizadas por la PGR, las principales agencias antidrogas estadounidenses y la jueza suiza Carla del Ponte -encargada de investigar el blanqueo de sumas depositadas en bancos suizos por Raúl Salinas, el hermano del Presidente- revelaron el increíble alcance de la protección de la que gozaba el crimen organizado durante los sexenios de Carlos Salinas de Gortari (6) y Ernesto Zedillo. Los gobernadores de Chihuahua, Morelos, Tamaulipas, Quintana Roo, Veracruz y Sonora, todos miembros del PRI, fueron sospechados o imputados, al igual que varios directores de la policía judicial, generales miembros del Estado Mayor del Ejército, comandantes de regiones militares, así como ministros. Algunos narcos afirmaban que los secretarios privados de los dos últimos presidentes -así como el hermano del presidente Salinas de Gortari, Raúl- formaban parte de estas redes. Un documento de la inteligencia militar mexicana que data de 1995 confirma estas acusaciones (7). A cambio de esta protección generosamente remunerada, el Estado imponía a los mafiosos no atacar a sus rivales y respetar sus territorios. El PRI, el partido-Estado, controlaba entonces suficientemente los engranajes de la administración y de la fuerza pública para imponer semejante acuerdo, y para hacerlo aplicar desde el gobierno central hasta las comunas, pasando por los gobiernos regionales. Pero todo cambió con la victoria de Fox. Tras la derrota del PRI, la mayoría de los altos funcionarios cómplices del crimen organizado fueron reemplazados. Al igual que las de 1997, las elecciones regionales y locales de 2000 llevaron al poder a gobernadores y alcaldes que ya no pertenecían al PRI. Por primera vez en veinte años, los narcos se encontraban frente a una multitud de interlocutores políticos que, por diversas razones, ya no se sentí an obligados por los acuerdos anteriores. Esperando restablecer nuevos circuitos de corrupción en las altas esferas del Estado, debían rediseñar rápidamente otras rutas de "tráfico hormiga", para transportar la droga. Para controlar estas vías, no existía otro recurso, en el corto plazo, que corromper a los alcaldes y policías municipales que controlaban los puntos estratégicos de los nuevos itinerarios, de la frontera de Guatemala a la del norte. Las reglas de juego cambiaron: los carteles se enfrentaron para adueñarse de nuevos bastiones. México descubrió lo que se denomina la "guerra por las plazas". La primera gran batalla de este nuevo conflicto se libró en Nuevo Laredo, en 2003, en la frontera entre Tamaulipas y Texas. Durante semanas, los pistoleros del cartel del Golfo se enfrentaron con los sicarios del cartel de Sinaloa; cada bando contaba con el apoyo de un sector de la fuerza pública. Según Edgardo Buscaglia, especialista en crimen organizado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), en-3008, el60% de las comunas del país fueron "capturadas o feudalizadas" por el narcotráfico (8). La aparición de una nueva organización acabó de tornar la situación ingobernable. Tras la detención en 2003 del último jefe indiscutido del cartel del Golfo, los Zetas, su brazo armado, se emanciparon de su tutela. Dirigidos por ex miembros de las fuerzas especiales del ejército, adoptaron "una estrategia más mañosa que narcotraficante", nos explica Luis Astorga, uno de los mejores especialistas en el tema. Al tener dificultades para instalarse en el comercio de la droga, se lanzaron a otras actividades (extorsión, secuestros, tráfico de inmigrantes y prostitución, juegos clandestinos, contrabando, falsificación...). Su objetivo era simple: extender su influencia al conjunto del país para maximizar su volumen de negocios. Para ello, no dudaron en atacar las plazas fuertes de los carteles tradicionales, aliándose a veces a mafias locales del mismo tipo que entrenaban y asesoraban, como la Familia Michoacana, en el oeste del país, en los márgenes de los feudos del cartel de Sinaloa.


Militarización de la sociedad La generalización de la violencia no es pues directamente imputable a la decisión del presidente Calderón, tomada en 2006, de lanzar masivamente al ejército, la armada y la policía federal a la represión del crimen organizado. Es consecuencia de una reestructuración que se volvió inevitable por la alternancia política, y del surgimiento de una nueva forma de criminalidad. En cambio, la responsabilidad del actual presidente es evidente en otros puntos. Su gobierno optó por una estrategia errónea. A pesar de los golpes a los estados mayores de las mafias, la "guerra" no redujo el tráfico propiamente dicho: los veintidós jefes narcos detenidos o abatidos durante el sexenio de Calderón -de treinta y siete identificados por las autoridades- fueron inmediatamente reemplazados. El más célebre de los barones de la droga, "El Chapo" Guzmán, estuvo apunto de caer en manos del ejército a comienzos de 2012. Pero, en lo sustancial, nada cambió: en 2011, según el Departamento de Estado estadounidense, el 95% de la cocaína consumida en Estados Unidos seguía pasando por México. Por otra parte, el gobierno no combatió la corrupción. Ahora bien, allí reside el problema de fondo. Las confidencias de Ismael "El Mayo" Zambada al director del semanario Proceso lo confirman. A la pregunta "¿Por qué la guerra contra el narcotráfico está perdida?", el más antiguo de los cabecillas de Sinaloa, sarcástico, respondía al periodista, el 3 de abril de 2010: "El narcotráfico está arraigado en la sociedad, al igual que la corrupción". El gobierno se defiende de esta acusación de manera poco convincente, recordando que en 2010,1.500 funcionarios y 500 empresarios fueron sancionados por casos de corrupción. La PGR precisa que el 28% de sus efectivos fueron despedidos en los dos últimos años. Pero nada se hizo para convencer a la opinión pública, la clase política y el mundo de los negocios de la voluntad gubernamental de atacar las raíces del mal. Algunos casos, entre decenas de otros, ilustran la pasividad o la connivencia del poder. Desde hace muchos años, tres ex gobernadores del estado de Tamaulipas, los ex alcaldes de Culiacán (Sinaloa) y Tijuana (Baja California), así como un ex gobernador del estado de Sonora -uno de los empresarios más ricos del país- están en la mira de la PGR por colusión con el narcotráfico. Sin embargo, nunca fueron imputados. Del mismo modo, la fortuna amasada por el ministro de Seguridad Pública -que no se condice con sus ingresos de funcionario- fue objeto de innumerables investigaciones periodísticas, sin que ninguna instancia federal investigara oficialmente su caso. La lucha contra el lavado de dinero no dio mayores resultados, aunque se hayan adoptado nuevas reglamentaciones fiscales y bancadas para combatirlo. El Banco de México publicó recientemente cifras preocupantes: durante el actual sexenio, el sistema bancario nacional identificó más de 31.000 millones de dólares de origen ilícito, es decir, un 106% más que bajo la presidencia de Fox (2000-2006) (9). "El dinero sucio se invierte sobre todo en los estados del Norte, donde aparecen empresas prósperas en los sectores de la construcción, inmobiliario y hotelero. Sería fácil investigar sus ingresos", nos explica el economista Rogelio Ramírez de la O. El jefe de la Unidad de Inteligencia Financiera de la Secretaría de Hacienda recuerda, por su parte, que la evaluación de las sumas blanqueadas cada año en México aún oscila entre 15.000 y 50.000 millones de dólares, es decir, entre el 3% y el 8% del Producto Interno Bruto (PIB). Pero es en el terreno de los derechos humanos que el balance gubernamental es juzgado más severamente. Las fuerzas armadas y la policía federal implicadas en la represión resultan culpables de múltiples excesos. Varios civiles fueron asesinados por militares por no detenerse a tiempo en los cordones del ejército. El general Moreno Aviña, quien comandaba la región militar de Ojinaga, en el estado de Chihuahua, podría comparecer ante la Corte Suprema para dar explicaciones sobre ejecuciones extrajudiciales de civiles, torturas, incineración de cadáveres, detenciones y allanamientos ilegales. Hasta el momento, la justicia militar se ha negado a iniciar acciones en su contra. Bravache, un oficial superior destinado a la dirección de la policía de Torreón, declaró a la prensa: "Si agarro a un zeta, lo mato. ¿Para qué interrogarlo? El ejército tiene su servicio de inteligencia, no necesita información adicional" (10). Una denuncia presentada por el abogado Netzai Sandoval y 28.000 ciudadanos mexicanos ante la Corte Penal Internacional (CPI) de La Haya pone en evidencia más de doscientos casos de torturas por parte de las fuerzas armadas. La mayoría de los prisioneros no son presentados al Ministerio Público tras su detención, tal como lo exige la ley, y son interrogados en los cuarteles durante varios días. El Ministerio de Defensa poco ha hecho para poner fin a la impunidad de la que gozan sus soldados. De 2006 a 2011, sólo veintinueve fueron condenados, mientras que la fiscalía militar instruyó 3.671 casos de violaciones graves a los derechos humanos. En resumen: el Estado da la impresión de no controlar más a su ejército ni a su policía. O lo que es peor, de querer militarizar la sociedad. Muchos mexicanos se sublevan contra estas prácticas propia^ de una dictadura bananera de los años 70, que afectan además la imagen del ejército, una de las pocas instituciones hasta ahora respetadas por la mayoría de la población. A lo largo de 2011, el poeta Javier Sicilia, padre de un adolescente asesinado por los sicarios de Cuernavaca, logró reunir a un sector de la izquierda bajo al lema "¡No más sangre!". Apoyado por la mayoría de las organizaciones no gubernamentales (ONG) nacionales, denunció el mal funcionamiento de los sistemas represivo y judicial. Esta campaña, aunque no haya sido masiva, despertó mayor preocupación en una opinión pública desconfiada, desencantada y cínica. Terminó desacreditando a la Presidencia de la República, única institución capaz de consolidar el frágil proceso de democratización de México, lanzado hace doce años con la derrota del partido-Estado que gobernó el país durante setenta años. La ofensiva de Calderón se volvió pues contra el orden institucional que pretendía defender. El narcotráfico demostró estos últimos años que con o sin la complicidad activa del poder era capaz de poner en jaque al Estado y controlar una parte importante del territorio. Esta demostración tendrá sin duda consecuencias políticas. En medio de una campaña presidencial dominada por los temas de la seguridad pública y la violencia, las imágenes reproducidas una y otra vez en las grandes cadenas de televisión paralizan cada día un poco más a una sociedad que parece haber adherido a la idea del regreso del PRI al poder: sólo éste sería capaz, dicen, de negociar con el narcotráfico y recuperar la paz... En las presidenciales de julio de 2012, los carteles podrían obtener su primera victoria sobre la democracia mexicana.

1. Según el Departamento de Estado estadounidense, en 2011, el 95% de la cocaína consumida en Estados Unidos pasaba por México. Según la misma fuente, entre 18 y 20 toneladas de heroína y 16.000 toneladas de marihuana (cifras de 2009) también transitan por el país. No existen cifras serias sobre las metanfetaminas. 2. Se trata de policías que dependen de los gobiernos de los treinta y dos estados federados que integran el país. 3. Patrice Gouy, "Des catholiques mexicains se móbilisent contre la guerre de la drogue", La Croíx, París, 24-7-12. 4. Hernando Calvo Ospina, "En las fronteras del Plan Colombia", Le Monde diplomatíque, edición Cono Sur, Buenos Aires, febrero de 2005. 5. Véase el testimonio del ex general Acosta Chaparro, condenado por colusión con el cartel de Juárez y luego liberado por la justicia militar, en Anabel Hernández, Los Señores del Narco, Grijalbo, México DF, 2011. 6. Véase Eenaud Lambert, "Un chevalier pas si blanc", Le Monde diplomatíque, París, enero de 2012. 7. Véase La Guerre perdue contre la drogue, La Découverte, París, 2001. 8. "El narco ha feudalizado 60% de los municipios, alerta ONU´. La Jomada, México DF, 26-6-08. 9. Víctor Cardoso, "BdeM: en 2 sexenios panistas el crimen lavó más de 46.5 mil mdd", La Jornada, 29-11-11. 10. "Si agarro a un zeta, lo mato. ¿Para qué interrogarlo?", La Jornada, 13-3-11. El autor es periodista. Traducción: Gustavo Recalde.

5/8/12

ADIÓS VOLCÁN

 Por Pedro Almodóvar a la muerte de la Vargas

"Durante 20 años la busqué en sus escenarios habituales y desde que la encontré en el diminuto backstage de la madrileña Sala Caracol llevó otros veinte despidiéndome de ella, hasta esta larguísima despedida, bajo el sol abrasivo del agosto madrileño" , sostuvo el cineasta español. "Chavela Vargas hizo del abandono y la desolación una catedral en la que cabíamos todos y de la que se salía reconciliado con los propios errores, y dispuesto a seguir cometiéndolos, a intentarlo de nuevo" . En el texto agregó una frase del escritor Carlos Monsiváis, quien dijo: "Chavela Vargas ha sabido expresar la desolación de las rancheras con la radical desnudez del blues". Según el escritor, al prescindir del mariachi, Chavela eliminó el carácter festivo de las rancheras, mostrando en toda su desnudez el dolor y la derrota de sus letras. "Ningún ser vivo cantó con el debido desgarro al genial José Alfredo Jiménez como lo hizo Chavela" . Pedro Almodóvar afirmó que en su segunda vida, cuando ya tenía más de 70 años, el tiempo y Chavela caminaron de la mano y fue en España donde encontró una complicidad que México le negó. "Oye, quiero la estrella de eterno fulgor, quiero la copa más fina de cristal para brindar la noche de mi amor. Quiero la alegría de un barco volviendo, y mil campanas de gloria tañendo para brindar la noche de mi amor" , cantó Chavela. "A lo largo de los 90 y parte de este siglo, Chavela vivió esta noche de amor, eterna y feliz con nuestro país, y como cada espectador, siento que esa noche de amor la vivió exclusivamente conmigo" .

Almodóvar enfatizó que Chavela sólo "te cantaba solo a ti, al oído, y cuando el torrente de su voz fue menos potente, (no hablo de declive, ella no lo conoció, hizo y cantó lo que quiso y como quiso) Chavela se volvió más íntima" . Las mejores versiones de "La llorona" las interpretó en sus últimos conciertos; donde abordaba la canción con un murmullo, y en ese tono continuaba, recitando palabra por palabra, hasta llegar al épico final. Sigue enfatizando que los años de apoteosis española hicieron posible que Chavela debutara en el Olympia de París, una gesta que sólo había conseguido la gran Lola Beltrán antes que ella. "Y con su deslumbrante actuación en el Olympia parisino consiguió, por fin, abrir las puertas que más férreamente se le habían cerrado, las del Teatro Bellas Artes de México D.F., otro de sus sueños" , escribió el cineasta. Aquella noche, "la del Bellas Artes del D.F., también tuve el privilegio de presentarla, Chavela había alcanzado otro de sus sueños y fuimos a celebrarlo y a compartirlo con la persona que más lo merecía, José Alfredo Jiménez, en el bar Tenampa de la Plaza de Garibaldi. "En su última visita a Madrid, en una comida íntima con Elena Benarroch, Mariana Gyalui y Fernando Iglesias, tres días antes de su presentación en la Residencia de Estudiantes, Elena le preguntó si nunca olvidaba las letras de sus canciones a lo que Chavela le respondió: "A veces, pero siempre acabo donde debo" .

 Hace cuatro años fui a conocer el lugar de Tepoztlán donde vivía, frente a un cerro de nombre impronunciable, el cerro de Chalchitépetl, donde la cantante le contó que la leyenda dice que el cerro abrirá sus puertas cuando llegue el próximo Apocalipsis y sólo se salvarán los que acierten a entrar en su seno. En aquella visita, también "me dijo: ´estoy tranquila´, y me lo volvió a repetir en Madrid, en sus labios la palabra tranquila cobra todo su significado, está serena, sin miedo, sin angustias, sin expectativas, tranquila" . También me dijo "una noche me detendré" , y la palabra "detendré" cayó con peso y a la vez ligera, definitiva y a la vez casual. "Poco a poco" , continuó, "sola, y lo disfrutaré" . Eso dijo. Al final de la carta, el cineasta escribió: "Adiós Chavela, adiós volcán. Tu esposo, en este mundo, como te gustaba llamarme, Pedro Almodóvar" .

ADIÓS A LA DAMA DE LOS SUEÑOS ROTOS

Vivió como quiso y sus acciones y pensamiento confirmaron su rebeldía y condición de libre pensadora. Chavela Vargas aceptó su homosexualidad en una entrevista en 2000; sin embargo su gusto por "las damas", como les llamaba, data de sus comienzos como cantante, de la mano de José Alfedo Jiménez, autor de muchos de sus éxitos. "Cantarle a la mujer es mejor que perder el tiempo con los hombres", comentó alguna ocasión. Incluso María Félix y Lola Beltrán se presumió fueron algunas de sus "amantes famosas". 

"Paloma negra de los excesos", diría la canciôn Por el boulevard de los sueños rotos", (coautoría de Joaquín Sabina) su gusto por el alcohol, el tequila en particular, fue constante en su vida. "Los doctores me dijeron que debía dejar el tequila, pero hay imposibles de lograr y como decía José (Alfredo) en el último trago nos vamos", dijo en un testimonial proyectado en su homenaje. en su cumpleaños de 2009. 

 Nunca tuvo mayor creencia y poder que su palabra y hasta antes de su muerte se hizo su voluntad. "No soy rica, no me llevaré nada cuando me muera así que vámonos riendo y no te rompas mecate, que este es el último jalôn", dijo al desobedecer las instrucciones médicas que no le permitían viajar a España en abril. Incluso Chavela se dio el lujo de ser indigente, y a su regreso de uno de sus viajes a España se perdió y vivió en las calles de Morelos un tiempo hasta que una familia la recogió, cuidó y atendió. "Por eso le tengo harto amor y reconocimiento a los indígenas, porque sin importarles quién era, o cómo me llamo me ayudaron y alimentaron hasta que estuve mejor", recordó. Vida de parroquiano al fin, los capítulos de Chavela se cuentan por la polémica de su dicho o debsu acción. Finalmente "Ahí te quedas vida", sentencia en su biografía.

22/7/12

MÉXICO 451


Por Arsinoé Orihuela   


 La ambientación distópica que prefigura Ray Bradbury en Fahrenheit 451 cobra cada vez mayor verosimilitud, alcanzando peligrosamente una concreción casi matemática a lo proyectado e imaginado por el autor. Las sociedades democráticas coexisten con estructuras estatales típicamente totalitarias: la democracia es tan sólo la expresión ideológica de la tiranía. En el “mejor de los mundos posibles” el control psicosocial alcanza niveles inusitados, a tal grado que la frontera entre la realidad y la ficción, si bien a menudo indiscernible, es inasequible para los sentidos del hombre tele-embrutecido. Se vive inmerso en un reality show en donde todo comportamiento no domesticado es motivo de escarnio y vilipendio. En este universo de artificios y simulaciones, la libertad gravita en torno a la selección de lo impuesto. Elección e imposición conviven cual gemelos siameses. Así, libertad y tolerancia constituyen gestos formales de acatamiento y condescendencia, respectivamente. Este vaciamiento de contenido en los valores que nos rigen ha sustraído el poco criterio restante del individuo, allanando el terreno para la emergencia de un autómata naturalmente predispuesto a sumergirse en los estercoleros de las ilusiones mercadotécnicas. Charles Bukowski escribe: “La diferencia entre una democracia y una dictadura es que en una democracia primero votas y después recibes ordenes. En una dictadura no tienes que perder el tiempo votando”. Es decir, en política la libertad se concede (por ejemplo, se promueve la participación ciudadana en procesos electorales) siempre que el ejercicio de esta “libertad” convalide la dominación, la autoridad y la eventual cancelación de libertades colectivas e individuales. 

Entiéndase por democracia la “libertad” inescapable para legitimar, legalizar y normalizar la dictadura. Este axioma moderno, universalmente válido, bien se puede extrapolar a la realidad sociopolítica del México actual. La alianza Televisa-PRI-Iglesia y consortes, estableció con antelación a los comicios la agenda sexenal para el país. La celebración de elecciones, como en los antiguos tiempos del unipartidismo, tuvo un carácter estrictamente protocolario y formal. Empero, ante la natural erosión de una entelequia anacrónica, el PRI vióse obligado a multiplicar astronómicamente la cuota de novelera mercadotecnia e inyectar una dosis superior de ficción a la trama electoral. La estrategia, apreciablemente tosca, agresiva e histérica, consistió en sumergir e involucrar al tele-auditorio en una conmovedora historia de hadas en la que participaría todo el público –asignándole un papel decisivo– con sólo efectuar su libre derecho a votar, erigiéndose en protagonista de la tele-serie más costosa jamás producida en este país. Fue una manera de otorgar al público la facultad de decidir el desenlace de esta beata historia dulcinea (con todo y bendición de Benedicto XVI). Sin embargo, cabe señalar que erraron los autores de esta truculenta tele-maquinación al creer que el público, aunque autómata y presuntamente ávido de contenidos residuales, votaría por el final feliz. No sorprende tanto el cálculo fallido como el tamaño de la farsa cultivada desde el poder. Como en Fahrenheit 451, en México la realidad y la tele-ficción se engarzan para crear una suerte de hibrido existencial en donde el individuo concreto es, simultáneamente, operador y aval de un sistema deshumanizante e irrestrictamente dictatorial. Felizmente, y gracias a la generación que ha abandonado la sala de televisión para tomar las calles, existen evidencias indiciales para suponer que este funesto estado de cosas no perdurará indefinidamente. La primera instrucción para la liberación es apagar el televisor y tomar un libro.

17/7/12

AGRADECER HACE BIEN ( I )

Por Gaby Vargas


Cierra los ojos y relájate. Envía tu atención al área del corazón. Puedes colocar tu mano sobre él si esto te ayuda a enfocarte. Visualiza que tu respiración entra y sale pasando por esta área; inhala y exhala lentamente. Ahora, enfócate en crear un genuino sentimiento de aprecio y agradecimiento hacia algo o alguien que haya sido muy positivo en tu vida. Siente la emoción del aprecio, no sólo la pienses. Trata de sinceramente mantener esta sensación de amor tanto como puedas. 

 Acabas de leer un extracto de las instrucciones que los investigadores del Instituto de HeartMath en California dan para inducir un estado positivo. Le llaman la técnica de “corazón-asegurado”. Consiste en deslindarse conscientemente de emociones no placenteras. ¿Para qué? Los investigadores de HeartMath afirman que el corazón se comunica con el cerebro y el resto del cuerpo a través de varios sistemas; por lo que el corazón tienen una influencia significativa en cómo funciona nuestro cerebro y el resto del cuerpo. Lo que me parece increíble es observar en las gráficas –publicadas en el libro Thanks,del doctor Robert A. Emmons– que con la simple relajación nuestro corazón puede no funcionar tan bien y tan eficientemente como cuando cultivamos el aprecio. Los patrones del ritmo cardiaco son muy diferentes dependiendo de si éste está relajado, bajo estrés o en estado de aprecio. Cuando de manera consciente sentimos un “gracias”, un “qué afortunado soy”, un “qué placer poder ver este atardecer” o “qué privilegio es tenerte en mi vida”, podemos restablecer los ritmos naturales del corazón. La gratitud es literalmente una de las pocas cosas que pueden cambiar nuestra vida.

Es por eso que la psicología positiva se enfoca en las emociones sanas y placenteras, contrario a lo que la psicología tradicional estudia. Solemos dar por hecho tener un corazón sano, hasta que –como siempre en temas de salud– comienza a reclamar atención. Muchos conocemos historias como la de Luis, un querido amigo de cincuenta y pico años de edad, con dos ataques al corazón en su haber. Su trabajo le había causado siempre mucho estrés, no tenía horario fijo y viajaba con frecuencia. Esto le impidió llevar una vida sana, con rutinas de ejercicio, además sufría de sobrepeso y fumaba. Actualmente Luis se considera un hombre muy afortunado y tiene otra perspectiva de la vida. “En verdad soy otro hombre. Hoy sé qué es lo importante en la vida y doy gracias a Dios todos los días por darme la oportunidad de estar vivo”, me cuenta emocionado. Con pacientes como él, la organización HeartMath ha mostrado cambios físicos medibles como resultado de cultivar el aprecio, el agradecimiento y otras emociones positivas. En un experimento con varios pacientes mostraron que, a través de la técnica de cultivar y enfocarse sólo en el aprecio, aumentaron los niveles de inmunoglobulina A, los anticuerpos que se encuentran en la nariz y la boca y que sirve como primera línea de defensa en contra de los virus. Asimismo, en otras pruebas, documentaron cambios favorables en el balance hormonal, con reducción del cortisol, la hormona del estrés y con un aumento de 100 por ciento de la hormona dhea, que refleja un estado físico de relajación. El reto está en detenernos a lo largo del día y apreciar. Apreciar el agua con la que nos lavamos las manos, al ser amado que tenemos junto, lo delicioso que está un platillo, la libertad que da estar sano. De esta manera, no sólo seremos más felices, sino que nuestro corazón funcionará mejor.

29/6/12

REFLEXIÓN NEUTRAL Y OBJETIVA SOBRE LAS ELECCIONES

 Por Román Munguía Huato

La ausencia de un partido de izquierda es la principal tragedia política nacional. Esta falencia tiene consecuencias catastróficas económico-salariales, educativo-culturales, ambientalistas y especialmente políticas para las y los trabajadores mexicanos.
Me refiero a la ausencia de una izquierda radical, socialista, clasista, combativa, antiimperialista, vinculada a todas las demandas legítimas de los trabajadores de las ciudades y del campo, estrechamente ligada a las reivindicaciones de las minorías sociales (de preferencia sexual, migratorias, étnicas, religiosas, etcétera). Por izquierda radical me refiero no a una izquierda fundamentalista, extremista, sectaria y dogmática, sino a la que va a la raíz de los males sociales; la que va a los orígenes de nuestros grandes problemas nacionales con un programa revolucionario.
Lo que vemos en el tinglado preelectoral es la presencia de partidos sistémicos, del establishment, aquellos que no pretenden modificar las estructuras económico-sociales sino maquillarlas para dejar hacer y dejar pasar las cosas establecidas. Gane el partido que gane no se modificará la situación nacional de manera significativa; desde luego, reconocemos que hay matices, pues no es lo mismo el candidato del PRI que la del PAN y el del PRD. Claro que hay más afinidades entre los dos primeros que con el tercero en discordia. Pero, insisto, son diferencias superficiales dentro de un mismo esquema del poder político dominante. Ninguno de los candidatos representa los verdaderos intereses de la clase trabajadora mexicana por más que presuma representarlos. Eso es una verdad inobjetable e inocultable. El sol no se puede tapar con un dedo.
No se puede gobernar para ricos y para pobres como dijo López Obrador; aunque él es el menos peor o el menos corrupto de los candidatos, pero la doctrina del mal menor durante muchas décadas ha tenido consecuencias nefastas para los trabajadores. Aquellos ilusos que piensan que es posible un gobierno para todas las clases sociales no tienen idea cabal del contenido clasista del Estado capitalista y sus regímenes políticos. La ingenuidad tiene sus límites y la solución de fondo de los problemas sociales nunca va a provenir por quienes son beneficiados de una u otra forma de la apropiación privada de la riqueza social. “Las ilusiones perdidas”, citando un libro de Honoré de Balzac en su Comedia Humana, se harán manifiestas para millones de ciudadanos mexicanos durante el próximo sexenio sea cual sea el resultado de este 1 de julio.
La ausencia de los trabajadores como fuerza social decisiva en la vida política nacional es una constante histórica desde el triunfo de la Revolución Mexicana, pues el proletariado ha sido amarrado y sometido, corporativizado, castrado políticamente, a lo largo de muchas décadas. La tragedia de “Un proletariado sin cabeza” en una “democracia bárbara”, escribió el gran José Revueltas. Eso explica, entre otras cosas, la larga duración de la dictadura priísta ¿Alguien puede explicarnos por qué habiendo “democracia” –“transición democrática” dicen otros, elecciones con un costo supermillonario–, hay mayor pobreza, miseria, violencia, corrupción e impunidad en el país?
La oligarquía nacional y su democracia del dinero han mostrado durante el curso del siglo pasado y presente su total incapacidad e ineptitud para generar un desarrollo social con progreso económico, educativo, cultural y democrático para beneficio de la mayoría poblacional. Si el capital es la fuerza económica que lo domina todo en la sociedad, en consecuencia debemos transformar las relaciones sociales, económicas y políticas que se sostienen sobre la base de una producción económica cuyo único objetivo es la mayor ganancia dineraria posible. La satisfacción de las necesidades sociales queda como mera apariencia de la producción mercantil, que además genera un fetichismo de la mercancía, del dinero y del Estado. No hay mayor fetiche social, además de los religiosos, que el del dinero y el del Estado (y su fetiche electoral), supuesto representante de la sociedad entera.
Estamos en una situación donde “lo viejo no acaba de morir y lo nuevo no acaba de nacer” (Gramsci). Pero lo nuevo nunca nacerá si no construimos una organización de y para los trabajadores mismos. La prole requiere como instrumento político una organización, llámese como se llame, que insufle vitalidad y fuerza a sus demandas históricas y democráticas. Requiere de una organización clasista a diferencia de una izquierda parlamentarista sin vínculo con ninguna lucha de los mexicanos de los de abajo, un submundo invisible en los recintos camarales de cabildeos a favor del poder y del dinero.
Es necesaria la participación más activa de los obreros en la política, pero con una participación independiente. Actualmente no hay ningún partido obrero, ningún sindicato que desarrolle una política clasista independiente, capaz de lanzar una candidatura independiente. Se requiere de una organización de izquierda absolutamente independiente del Estado, de los patrones, de las Iglesias; independiente de todo aquello que lo maniate a intereses que no son los suyos propios. Mientras no haya un partido de los trabajadores prevalecerá un régimen oprobioso con sus políticas neoliberales que tanto daño han causado al país, especialmente a su masa plebeya proletaria. La emancipación del pueblo será obra del pueblo mismo.